2 de junio de 2026
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Matancero, alfajor bonaerense creado por alumnos de la Técnica N° 14 de González Catán

Estudiantes y docentes de la institución del barrio San José La Justina presentan un producto que refleja la identidad y el sentido de pertenencia de una comunidad con tradición de trabajo y producción.

El alfajor, compuesto por dos o más galletas dulces unidas por un relleno y cubiertas con chocolate o un glaseado, es sin duda una de las golosinas emblemáticas de Argentina. Aunque existen muchas variantes, la versión clásica suele llevar dulce de leche bañado en chocolate. En este contexto, el “Matancero”, un alfajor elaborado por estudiantes de la Técnica N° 14 de González Catán, surge como una alternativa diferenciada y de calidad.

En el marco de la tecnicatura en Tecnología de los Alimentos, estudiantes y docentes —entre ellos el jefe de área Facundo Pajón— desarrollaron un alfajor con tapas de cacao amargo y relleno de mousse de chocolate amargo con una reducción de frutos rojos y Malbec. “Elegimos sabores que se alejan del clásico dulce de leche para ofrecer nuevas propuestas”, explicaron Santiago y Agustina, egresados de la Técnica N° 14, en diálogo con El1.

El desarrollo del alfajor con identidad matancera

El “Matancero” busca representar la identidad y el sentido de pertenencia de una comunidad con arraigo en la producción y el trabajo, promoviendo al mismo tiempo iniciativas emprendedoras. El proyecto también fomenta el aprendizaje práctico y la formación en emprendimiento alimentario dentro del ámbito escolar.

La propuesta nació en las aulas de la institución ubicada en el barrio San José La Justina, de González Catán. En el marco de las Prácticas Profesionalizantes, los estudiantes de último año desarrollaron distintas propuestas para vincular sus trabajos con el mercado laboral al que se están por ingresar.

“El proyecto del alfajor ‘Matancero’ fue uno de varios trabajos realizados en el aula. Incluyó etapas de investigación y elaboración, además de tareas de microbiología, laboratorio, control de calidad, rotulado y cálculo de valores nutricionales. Fue una investigación integral que contó también con mentorías de la Asociación Empresaria Argentina”, destacó Carolina Calbo, profesora de Prácticas Profesionalizantes.

Con el proceso de producción definido, desde la Técnica N° 14 apuntan a contar con una planta piloto para fabricar los alfajores en serie, continuar capacitando al personal y ofrecer a la comunidad productos que aporten ingresos a los talleres. “Las prácticas no se detienen porque siempre surgen nuevos proyectos. Creemos que la escuela técnica es una vía sólida hacia la inserción laboral y la continuidad de los estudios”, aseguró Calbo.

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