El ex subjefe de la Policía bonaerense, Salvador Baratta, propuso convocar una gran mesa con representantes de todos los partidos para enfrentar el problema de la inseguridad de manera coordinada y criticó el uso político de este tema.
Baratta señaló que durante más de 30 años el Conurbano ha sufrido un fuerte abandono en materia de seguridad y consideró que muchas decisiones se toman por dirigentes que no tienen formación en la materia.
En una entrevista con Tarde o Temprano (AM 1470) describió la situación como caótica y afirmó que el problema se agrava por el avance de las drogas, cuya presencia tiene vínculos directos con algunos actores políticos.
También opinó que la crisis económica no es necesariamente la causa principal del incremento del delito, porque, según él, muchos delincuentes provienen de entornos con antecedentes delictivos y no se puede generalizar que la pobreza sea sinónimo de criminalidad.
Al ser consultado sobre la propuesta de un dirigente libertario de desplazar al ministro provincial, Baratta la descartó y remarcó que en lugar de cambiar funcionarios de manera aislada hace falta coordinación: “Cada uno tira para su lado; es necesario armar una mesa amplia con todos los partidos para identificar al verdadero enemigo”.
Planteó que dirigentes y autoridades deben reconocer que el problema real está en los narcotraficantes, la droga y el crimen organizado, y urgió a los gobiernos nacional, provincial y municipal a dejar de lado las disputas y trabajar juntos para resolverlo.
Expresó su rechazo a la instrumentalización de la seguridad con fines políticos, calificándola de indignante y miserable, y pidió a dirigentes como Bondarenko que eviten politizar el tema y busquen soluciones concretas para los vecinos.
Reafirmó la necesidad de “ir al hueso”: seleccionar a los mejores y más idóneos, sin corrupción; de lo contrario, dijo, todo queda en discursos.
Sobre las fuerzas, advirtió que la mayoría de las policías provinciales están mal remuneradas, a diferencia de la Policía de la Ciudad que percibe salarios más altos. También alertó sobre el estado de abandono del hospital Churruca y la crisis de la obra social de las fuerzas armadas.
En relación con la policía municipal, contó que habló con el intendente y sostuvo que cualquier iniciativa que sume es útil, pero advirtió que no quiere que jóvenes sin entrenamiento sean puestos a patrullar; expresó el deseo de que la iniciativa se concrete correctamente.
Destacó el trabajo de Diego Kravetz en Lanús y reconoció que en su momento desempeñó una buena gestión, aunque criticó que quienes aspiran a cargos no residan en el distrito: “Si quieren ser intendentes y concejales, que vivan acá; necesitamos gente que comparta las mismas dificultades”.
Finalmente, cuestionó declaraciones públicas de tono extremo —como las de algunos dirigentes que avalan la violencia contra delincuentes— y advirtió que ese tipo de frases hacen daño a la sociedad y a la policía. Recordó además que, cuando los policías enfrentan procesos, muchas veces no cuentan con respaldo legal.

