Las autoridades de seguridad alemanas sospechan que agentes de los servicios secretos rusos podrían haber planeado atentados en Alemania tras hallar un depósito subterráneo con armas y munición en un bosque cercano a Berlín.
El semanario Der Spiegel publicó que el alijo fue descubierto el año pasado y pasó de inmediato a ser investigado de forma encubierta por la contrainteligencia y los servicios de seguridad del Estado.
Los especialistas de policía inutilizaron las armas en secreto y mantuvieron el lugar vigilado durante meses; a pesar de ello, ninguna persona acudió a recuperarlas.
La Fiscalía General abrió una causa por presunta “preparación de un acto violento grave que pone en peligro la seguridad del Estado” y los investigadores encontraron indicios de que el arsenal fue ocultado por encargo directo de la inteligencia rusa. Paralelamente se produjo la detención de un sospechoso en Rumanía, tema sobre el que la Fiscalía no se ha pronunciado oficialmente.
Las pesquisas intentan aclarar si este depósito está vinculado a una campaña más amplia de sabotaje contra líneas logísticas ucranianas, presuntamente coordinada desde Moscú.
El año pasado, las autoridades polacas detuvieron a varias personas que preparaban el envío de paquetes con artefactos incendiarios y detonadores activables a distancia para atacar aviones de carga, centros logísticos y transportes. Alemania registró incidentes similares, como el incendio de un contenedor de carga en las pistas del aeropuerto de Leipzig. En Varsovia, la Fiscalía confirmó investigaciones sobre una red de personas supuestamente reclutadas por Moscú para llevar a cabo sabotajes con ese mismo patrón operativo.

