Al menos nueve personas murieron y otras cinco resultaron heridas este miércoles en la región ucraniana de Lugansk, anexionada por Rusia, tras el ataque a un autobús de pasajeros, informaron autoridades locales.
El gobernador Leonid Pásechnik dijo en su canal de Telegram que en el vehículo viajaban 15 personas; ocho fallecieron en el acto y una joven de 20 años que había sido trasladada a cuidados intensivos murió después. Varias personas más resultaron heridas.
Según Pásechnik, el incidente ocurrió en la carretera entre las localidades de Zolotoe y Pervomaisk y el autobús fue alcanzado “de forma selectiva” por un dron enemigo.
El gobernador calificó el hecho como un acto de terrorismo y lo consideró un crimen de guerra, afirmando que los responsables serán castigados.
Por su parte, Denís Pushilin, gobernador prorruso de la región de Donetsk, informó de un ataque ucraniano en la capital regional que dejó al menos tres heridos, entre ellos un niño.
Anteriormente, varios medios rusos habían comunicado un supuesto ataque con misiles de Ucrania en un barrio de Donetsk donde se ubica un gran centro comercial.
Medios locales en Telegram indicaron que el número de víctimas podría aumentar conforme se confirmen más datos.
La ONU y organizaciones independientes han advertido de un incremento notable en las muertes de civiles —más de 400 en julio, según Naciones Unidas—, especialmente en zonas alejadas del frente, una tendencia no vista desde los primeros meses del conflicto.
El emisario del Vaticano, Paul Richard Gallagher, pidió esta semana en Moscú a ambas partes que respeten el derecho humanitario y pongan fin lo antes posible a los combates.

