Hay momentos en la vida en los que determinadas situaciones dejan una marca profunda. En ese contexto, afrontar una separación resulta difícil de vivir y de procesar, tal como relató Magui Bravi.
En enero de 2026 se confirmó su separación de Octavio Cattaneo, con quien estuvo durante 15 años. El duelo, sumado a la responsabilidad de cuidar a su hijo pequeño, tuvo consecuencias en su estado emocional y terminó manifestándose también en su salud física.
La ex participante del Bailando desarrolló un problema dermatológico severo que afectó principalmente su rostro: la piel se le irritó y comenzó a desprenderse, lo que la llevó a buscar atención médica con urgencia.
“Casi se me cae la piel de toda la cara. Las separaciones salen caras. Yo pensé que la venía piloteando increíble y no”, explicó Magui, describiendo la gravedad de la situación y la necesidad de atención médica inmediata.
Fotografía del momento difícil que vivió Magui Bravi.
En un extenso video publicado en su cuenta de TikTok, detalló las consecuencias que sufrió, cómo transitó esos meses y lo vulnerable que se sintió durante el proceso.
Comentó que fue diagnosticada con dermatitis perioral y que, debido al estado de su piel, llegó a usar muchos filtros en redes para disimular las lesiones.
Relató también la cronología: “Me separé en enero. Aunque ya veníamos en un proceso, en enero se concretó: me mudé, armé otra casa y comencé a convivir sola con mi bebé. Pensé que estaba bien, pero un día un granito se transformó en una mancha roja y luego aparecieron muchos más”.
La afección cutánea que atravesó Magui Bravi.
Magui Bravi contó la situación crítica que debió atravesar
“Trabajo con mi cara. Una cosa es estar cansada por la falta de sueño y otra muy distinta es presentarme ante la maquilladora de una película con la piel totalmente afectada”, explicó Magui. Atribuyó la mejora a la intervención del médico que la atendió y a los tratamientos que recibió.
El problema dejó de ser solo estético cuando los estudios mostraron alteraciones sistémicas: los análisis de sangre revelaron niveles elevados de cortisol y un desbalance hormonal. Eso debilitó sus defensas y provocó que la piel reaccionara de forma intensa, describiendo cómo su piel parecía estar “en una batalla campal” debido a la respuesta inflamatoria y la baja inmunológica.



