Un informe basado en datos del INDEC indica que 1.246.285 personas perdieron la cobertura de salud privada entre fines de 2023 y comienzos de 2026. Este fenómeno se asocia al aumento de las cuotas de las prepagas y a la caída del empleo formal.
Según el Instituto Argentina Grande (IAG), durante los primeros años de la gestión de Javier Milei más de 1,2 millones de personas dejaron de tener cobertura médica privada en Argentina.
El estudio consigna que, entre el cuarto trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2026, 1.246.285 personas dejaron de estar cubiertas por una prepaga, obra social o mutual y pasaron a depender exclusivamente del sistema de salud pública.
El trabajo del IAG atribuye este cambio principalmente a dos factores: el fuerte aumento de las cuotas de las empresas de medicina prepaga y la pérdida de puestos de trabajo registrados.
Cuánto aumentaron las prepagas durante la gestión de Milei
El relevamiento indica que entre noviembre de 2023 y julio de 2026 las cuotas de las prepagas se incrementaron un 475%.
Ese aumento superó la inflación acumulada en el mismo período, que el informe calcula en 329%.
El IAG señala que el alza de los costos de las coberturas privadas llevó a que una parte de la población dejara de poder sostenerlas y recurriera exclusivamente al sistema público de salud.
A ese factor se sumó la destrucción de empleo formal: el informe afirma que desde la asunción del gobierno se perdieron 241.746 puestos de trabajo registrados.
La pérdida de empleo formal puede implicar la interrupción de la cobertura de la obra social para el trabajador y su grupo familiar, lo que incrementa la demanda sobre el sistema público.
El impacto en el Gran Buenos Aires
El Gran Buenos Aires figura entre las zonas más afectadas, tanto por el volumen de personas que perdieron cobertura privada como por el crecimiento de la población que depende exclusivamente del sistema público.
En los partidos del GBA, la población sin cobertura privada creció un 21,4%.
En el Área Metropolitana, la proporción de habitantes que utiliza únicamente la salud pública pasó del 30,8% a fines de 2023 al 35,9% en el primer trimestre de 2026.
En términos absolutos, esto representó la incorporación de 904.131 personas al sistema público de salud.
Qué pasó en las distintas regiones del país
El fenómeno se observó también en otras regiones del país, con distintos niveles de impacto.
En el Noreste, la proporción de población que depende exclusivamente del sistema público aumentó del 44,3% al 46,3%, lo que se tradujo en 40.716 personas adicionales.
En Cuyo, la dependencia de la salud pública pasó del 34,3% al 38%, incorporando 82.708 personas.
La Patagonia registró un aumento del 21,5% al 23,4%, equivalente a 29.022 personas más.
En la región Pampeana, la tasa de dependencia subió del 30,2% al 32%, con 146.481 personas incorporadas.
El Noroeste sumó 43.227 personas y alcanzó una tasa de dependencia del 39,6%.
Las ciudades donde más creció la pérdida de cobertura privada
El informe también identifica los aglomerados con mayores aumentos en la población sin cobertura privada.
Ushuaia-Río Grande lidera el ranking, con un incremento del 47,1%.
Le siguen Viedma-Carmen de Patagones, con un aumento del 40,1%, y el Gran Catamarca, con una suba del 21,8%.
La pérdida de cobertura fue similar entre hombres y mujeres
El impacto por género fue prácticamente equilibrado.
Entre las mujeres, 624.948 personas dejaron de contar con cobertura privada; la población femenina que depende exclusivamente del sistema público pasó de 4.682.237 a 5.307.185, un aumento del 13,35%.
Entre los hombres, 621.337 personas perdieron la cobertura privada; la población masculina dependiente de la salud pública subió de 4.745.894 a 5.367.231, un incremento del 13,09%.
En conjunto, los datos reflejan un crecimiento de la demanda sobre el sistema público de salud en un contexto marcado por el aumento de los costos de las coberturas privadas y la reducción del empleo registrado.

