Un buque mercante iraní fue atacado la madrugada del domingo frente a la isla de Qeshm, cerca del Estrecho de Ormuz, según medios estatales iraníes. Tras el incidente, Teherán decidió posponer su plan de informar a países vecinos sobre sus controvertidos esfuerzos para gestionar el tráfico marítimo en esa zona.
El ataque volvió a poner el foco en el estrecho después de que la semana pasada aumentaran las amenazas al transporte marítimo en el mar Rojo. Los hutíes —respaldados por Irán— que combaten en Yemen se apoderaron de una isla en el Estrecho de Bab el Mandeb, una vía alternativa importante para la navegación.
La agencia estatal IRNA citó al gobernador de Qeshm, quien atribuyó el ataque a un “enemigo terrorista”. Los reportes indican que hubo un muerto y cuatro heridos.
El ejército de Estados Unidos, que en ocasiones ha atacado buques con bandera iraní mientras mantiene medidas contra puertos de Irán y afronta la amenaza de misiles balísticos iraníes dirigidos a sus buques, no hizo comentarios inmediatos sobre el suceso.
Qeshm, ubicada a unos 22 kilómetros (14 millas) de la ciudad portuaria de Bandar Abbas, es estratégica para la afirmación del control iraní sobre el Estrecho de Ormuz.
Horas antes del ataque, el Gobierno iraní mostró un tono desafiante. El presidente Masoud Pezeshkian escribió en redes sociales que “no se puede intimidar a nuestro pueblo hasta someterlo” y aseguró que Irán no se rendirá.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ofreció una versión distinta, afirmando el domingo que Irán “quiere llegar a un acuerdo con tantas ganas” que “están llamando constantemente”.
Más tarde, al ser preguntado si Estados Unidos había atacado el mercante iraní, Trump respondió: “No quiero decirlo” y luego abordó el Air Force One rumbo a Washington.
“En interés del consenso”
Irán había anunciado que ministros de Relaciones Exteriores de la región se reunirían el lunes en Omán para tratar los esfuerzos conjuntos de Irán y Omán para gestionar el tráfico marítimo. Sin embargo, el ministro de Exteriores omaní, Badr Albusaidi, informó en X el domingo por la noche que la reunión se había aplazado “en interés del consenso”.
Según Mohammad Ali Bak, funcionario del Ministerio de Exteriores iraní, Irán y Omán acordaron posponer las conversaciones “a solicitud de algunos países de la región”.
Arabia Saudí presentó enmiendas al acuerdo entre Irán y Omán, alegando preocupaciones sobre posibles implicaciones a largo plazo para el Estrecho de Ormuz que podrían afectar negativamente a otros miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, dijo a la prensa un funcionario al tanto del asunto que habló bajo anonimato.
El tráfico mercante sigue siendo reducido en el Estrecho de Ormuz mientras continúan los ataques a una vía que hasta antes del inicio del conflicto, el 28 de febrero, se consideraba de libre tránsito.
Por separado, la agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo informó el domingo que una embarcación había sido impactada por un proyectil al transitar por el estrecho; no quedó claro si se trataba del mismo incidente frente a Qeshm. La agencia añadió que se declaró un incendio importante y que las autoridades locales estaban evacuando a las personas a bordo.
Estados Unidos ha señalado que continúa saliendo suficiente petróleo mientras su fuerza militar ayuda a escoltar y guiar buques a lo largo de la costa de Omán, pese al riesgo de ser alcanzados.
Antes de que se aplazara la cita en Omán, solo Irak había confirmado públicamente su asistencia. Baréin ya había anunciado que no participaría, citando la ausencia de relaciones diplomáticas con Teherán.
Desde el comienzo del conflicto, Irán ha manifestado interés en cobrar peajes por el paso de barcos. También ha indicado que el tráfico hacia el golfo Pérsico transitará por aguas iraníes, y que la ruta de salida discurrirá en parte por aguas iraníes y en parte por las de Omán.
Existía cierto optimismo regional respecto a la reunión prevista, con la esperanza de que los países del golfo Pérsico pudieran articular una respuesta colectiva a una guerra en la que no participaron desde sus orígenes. Durante meses han sufrido ataques atribuidos por Irán a blancos militares estadounidenses en sus territorios.
El domingo, el presidente iraní dijo haber mantenido una “buena conversación” durante el fin de semana con un alto representante de Emiratos Árabes Unidos al margen de una cumbre global de países en desarrollo.
Irán ha lanzado miles de misiles y drones contra ese país del golfo, aliado cercano de Estados Unidos.
Pezeshkian afirmó que se reunió con el príncipe heredero de Abu Dabi, el jeque Khaled bin Mohamed bin Zayed, durante su asistencia a la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi.
“Hablamos sobre los asuntos de interés para poder dejar el pasado atrás, mirar hacia el futuro y cómo podemos construirlo juntos”, dijo Pezeshkian, en comentarios transmitidos en vivo por la televisión estatal iraní.

