La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, pidió a los socios de Ucrania que no se dejen intimidar tras el impacto de un dron ruso en un tren cerca de la frontera con Polonia, por la misma línea por la que habían circulado el ex primer ministro británico Boris Johnson y varios altos cargos europeos.
Al llegar a la cumbre europea sobre el Ártico en Rovaniemi, Finlandia, Kallas afirmó que está claro que el objetivo del ataque era intimidar a los países occidentales para disuadirlos de apoyar a Ucrania y de viajar al país para mostrar su respaldo.
“Era claramente un mensaje dirigido al mundo occidental”, dijo, y subrayó que la reacción debe contrariar lo que busca Rusia con este tipo de acciones.
Insistió en que hay que demostrar apoyo firme a Ucrania y no ceder a la intimidación, porque de lo contrario Rusia lograría lo que pretende: la sumisión de Ucrania.
Advirtió además que el objetivo final de Moscú va mucho más allá de esa sumisión, por lo que, sostuvo, es necesario mantenerse firmes.

