Ante la próxima visita del papa León XIV a Argentina, el intendente de Luján, Leonardo Boto, informó en Radio Provincia que estiman la llegada de 3.000 ómnibus y 32.000 automóviles. Por esa razón, junto con la Provincia se está definiendo el plan de cortes de tránsito y las zonas de estacionamiento.
Boto calificó el evento como “un gran desafío logístico” considerando que Luján tiene unos 100.000 habitantes, y calculó que la ciudad podría recibir entre 1 y 2 millones de personas en un período de 24 a 36 horas.
El papa estará en el país del 8 al 11 de noviembre. Para su visita se proyectan actos religiosos en Palermo, Luján y Córdoba, además de recorridas por la cárcel de Devoto y el Cottolengo de Claypole. El intendente dijo que el municipio está muy entusiasmado y trabajando concentradamente, y recordó que Luján no recibe a un pontífice desde 1982, durante el conflicto de Malvinas, cuando visitó Juan Pablo II.
Hace diez días mantuvieron una reunión con autoridades del Vaticano y del Gobierno nacional en Buenos Aires, que Boto calificó como “una buena reunión”. Aclaró que la responsabilidad principal recaerá en la Provincia, que coordinará con el Comité Nacional, el organismo donde se toman las decisiones finales.
Sobre el operativo territorial, explicó que ahora se trabaja “sobre el mapa” para delimitar el gran corredor del evento: el tramo de aproximadamente un kilómetro que va desde la Basílica hasta la autovía 7, por donde se espera que ingrese el Papa. Expresó la expectativa de que todo transcurra como una fiesta.
También se refirió a la tradicional peregrinación juvenil a pie hacia la Basílica, prevista para el 3 de octubre, que definió como “la procesión de jóvenes más grande del mundo”, con una concurrencia estimada entre 2.000.000 y 2.100.000 personas que salen de San Cayetano. Señaló la diferencia con la visita papal: en la peregrinación la gente llega y se va a lo largo de 36 horas, mientras que quienes vayan a ver al Papa suelen llegar y permanecer, lo que cambia la logística.
Fuente: InfoGEI


