Claudia Piñeiro regresa a las librerías con El canto invisible, una novela publicada por Alfaguara que indaga en la dificultad de escuchar al otro en un contexto marcado por fracturas generacionales y políticas. La historia se centra en Julia Muntaner, una editora de 64 años que enfrenta el duelo por la muerte de su amiga de toda la vida, Marina Martinelli.
El relato arranca tras el fallecimiento de Marina, bióloga especializada en aves, que muere atropellada después de participar en una protesta contra recortes presupuestarios en el Hospital Garrahan. Al recibir como herencia la casaquinta de su amiga, Julia se instala allí para terminar el manuscrito inconcluso de Marina, el cual explora las conexiones entre el canto de las aves y diversas disciplinas artísticas.
Piñeiro construye la novela a partir de varios registros: el monólogo interior de la protagonista, la voz de un narrador omnisciente y fragmentos del libro que escribía la bióloga. Ese entramado permite reflexionar sobre la diferencia entre oír, entendido como un acto fisiológico, y escuchar, concebido como un ejercicio que exige voluntad y atención.
La obra también ofrece un retrato de la Argentina contemporánea: aborda reclamos por la salud pública, el avance de nuevas derechas entre sectores jóvenes y la grieta ideológica que repercute en las relaciones personales. Al mismo tiempo, examina la experiencia de la vejez y la sensación de invisibilidad que acompaña a la protagonista en esa etapa.
Con El canto invisible, Piñeiro —autora de títulos como Las viudas de los jueves, Elena sabe, Catedrales y El tiempo de las moscas— reafirma su estilo al mostrar cómo los secretos privados y los mandatos familiares ponen en evidencia las tensiones profundas de una época.


