Su celular vibró y, al reconocer quién llamaba, decidió atender. La llamada provocó una situación inesperada en el estudio, originada por un desliz notable de Yanina Latorre.
El episodio ocurrió durante la emisión de LAM, cuando Ángel de Brito tomó la llamada de su amiga. Lo peculiar fue que ella no respondió con claridad: se la oyó entre ruidos de fondo pronunciar una frase confusa que incluía un insulto.
Tras el saludo de Ángel, se percibieron fragmentos de la intervención de Yanina. Al reconectarla, ella intentó aclarar lo sucedido: dijo que estaba hablando con su mamá mientras salía del canal y explicó que se había insultado a sí misma porque tenía frío y estaba con un vestido sin abrigo. Según contó, le decía a Lola que había sido “una pelotuda” por no haberse traído una campera de cuero.

