La policía de Bolivia detuvo al fiscal general Roger Mariaca y a otras 13 personas en una operación contra una presunta organización criminal que habría protegido a narcotraficantes, informó el gobierno. El operativo se realizó luego de que Estados Unidos revocara la visa a Mariaca y a varias autoridades.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que se desarticuló “una organización criminal” incrustada en la justicia y en el Ministerio Público, liderada por Roger Mariaca y orientada, según dijo, a proteger e incentivar el narcoterrorismo en el país.
Oviedo precisó que la acción contó con apoyo de la DEA y otros organismos internacionales, aunque fue ejecutada por policías bolivianos.
El ministro añadió que en el operativo fueron detenidos cuatro funcionarios del Ministerio Público y que se incautó dinero hallado en una ambulancia que salía del domicilio de Mariaca. El fiscal Daniel Ortuño informó que se encontraron 3,53 millones de bolivianos (unos 294.000 dólares) y 10.000 dólares en el vehículo.
Según Oviedo, Mariaca enfrentará cargos por integrar presuntamente una organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas y tráfico de drogas.
El ministro recordó que en 2023, cuando Mariaca era fiscal regional en Santa Cruz, las autoridades detuvieron pero luego liberaron al presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset y le devolvieron los bienes incautados. Marset fue finalmente capturado en Bolivia en marzo de este año y extraditado a Estados Unidos para enfrentar cargos por lavado de dinero.
La Asamblea Legislativa tiene previsto debatir el viernes la designación de un nuevo Fiscal General.
El lunes, al responder a la revocación de su visa por parte de Estados Unidos, Mariaca rechazó la medida y señaló que continuará investigando casos que, dijo, han generado “incomodidad” al gobierno, como la detención en agosto del consultor político argentino Fernando Cerimedo por el presunto intento de feminicidio de su expareja y por supuesto enriquecimiento ilícito. Cerimedo fue asesor de campaña del presidente boliviano Rodrigo Paz y del mandatario argentino Javier Milei.
Acompañado por varios fiscales, Mariaca manifestó que no acepta que su trabajo e imagen sean puestos en duda por decisiones o pronunciamientos del exterior sin que exista la posibilidad de esclarecer los hechos en las instancias correspondientes.
Por la noche, Jerjes Justiniano, quien se identificó como abogado defensor de Mariaca, declaró a medios locales que la detención es una medida política y anunció que presentaron una acción para solicitar la libertad del detenido, argumentando que no se respetaron sus derechos ni los procedimientos establecidos para su destitución.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, publicó en su cuenta de X que la administración Trump respalda firmemente al presidente Paz “mientras este adopta medidas firmes y decisivas para combatir el narcotráfico, la corrupción sistémica y el crimen organizado transnacional en Bolivia”.
Rubio añadió que las acciones emprendidas por Bolivia muestran el tipo de liderazgo necesario para lograr un hemisferio más seguro, fuerte y próspero.

