La empresa textil Jutex, con sede en el partido de Vicente López y proveedora histórica de marcas como Portsaid, Rapsodia y La Martina, ingresó en concurso preventivo de acreedores tras declarar un pasivo de $635,45 millones. La decisión se da en un contexto de caída de la producción, desplome de las ventas y mayor competencia de productos importados.
La apertura del proceso fue dispuesta por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°13, a cargo del juez Fernando Javier Perillo, en medio del fuerte deterioro que atraviesa la industria textil argentina.
Durante años, Jutex se dedicó a la confección de prendas para firmas destacadas del mercado local —entre ellas Portsaid, Rapsodia, La Martina, Jazmín Chebar, Desiderata, Penguin, Roxy y Quiksilver— consolidándose como un eslabón relevante en la cadena de producción de indumentaria nacional.
La situación financiera comenzó a agravarse en el primer semestre del año. Según registros crediticios elaborados con datos de la Central de Deudores del Banco Central, la deuda total de la empresa llegó a $710,3 millones, distribuida entre bancos públicos y privados, sociedades de garantía recíproca y fondos de garantía.
Entre febrero y julio se registraron 53 cheques rechazados por un total de $191,4 millones. La compañía consiguió cancelar solo ocho de esos documentos; los 45 restantes permanecen impagos y representan un compromiso adicional de $173,6 millones.
La crisis también afectó proyectos de expansión impulsados en años recientes. En abril de 2023, los propietarios de Jutex habían puesto en marcha La Rioja Textil, un emprendimiento industrial pensado para fabricar hasta 30.000 prendas mensuales y potenciar el desarrollo del polo textil de esa provincia.
Sin embargo, el proyecto cerró y se desvinculó a los 17 trabajadores que seguían en actividad, reflejando las dificultades que enfrenta la manufactura textil en distintos puntos del país.

