Después de más de 30 años juntos, Nicolás Repetto habló públicamente sobre el proceso que derivó en su crisis y en la separación de Florencia Raggi. Lejos de escándalos, describió una situación marcada por el desgaste y una reflexión personal profunda que, tras un tiempo de distancia, los llevó a tomar decisiones comunes, aunque no fue un camino sencillo.
Esta experiencia se manifestó en su canción “Flotar”, creada como una especie de catarsis emocional. Según Repetto, la inspiración surgió de una vivencia concreta dentro de su relación: “Todo surge de una ocasión”, explicó.
El quiebre llegó durante la pandemia, cuando la pareja enfrentó una separación física forzada. Mientras Florencia permanecía en Buenos Aires con sus hijos, Repetto se instaló en su refugio en La Juanita, Uruguay, un contexto que afectó profundamente el vínculo.
Repetto reconoció con sinceridad que no estaban bien en ese momento: “No lo estábamos viviendo bien, sobre todo ella”, admitió, señalando que la situación fue especialmente difícil para Raggi.
El difícil momento que vivieron Nicolás Repetto y Florencia Raggi
A partir de esa experiencia, Repetto desarrolló una mirada más profunda sobre las relaciones y las etapas que atraviesan las parejas. Reflexionó sobre cuándo conviene insistir y cuándo es preferible no hacerlo: “Hay momentos en que hay que remar y hay momentos en que no vale la pena remar porque tenés la corriente en contra”.
Esa idea se consolidó como el eje de su canción, donde utiliza la metáfora de flotar para describir una forma de afrontar situaciones difíciles. Según él, a veces lo más sano es soltar y dejarse llevar en lugar de forzar lo que ya no fluye: “Lo mejor que podés hacer es flotar”.

