Una encuesta de Management & Fit refleja un empeoramiento de las expectativas económicas y sociales: la desocupación se convirtió en la principal preocupación y el 57,5% reclama “cambio total de política y de equipo de gestión”.
En septiembre el humor social mostró señales de deterioro, con un aumento de las preocupaciones por el empleo y una percepción mayoritariamente negativa sobre la economía del país y de los hogares.
El relevamiento de la consultora Management & Fit, dirigida por Mariel Fornoni, incluyó 2.600 casos entre el 14 y el 28 de septiembre, con un margen de error de +/- 2,1%.
Un cambio central del estudio es que la desocupación desplazó al aumento del costo de vida como principal inquietud: el desempleo concentró el 19,8% de las respuestas, mientras que el aumento de precios y tarifas quedó en segundo lugar, con el 18,9%.
La corrupción se ubicó en tercer lugar con el 15,9%, seguida por la inseguridad con el 13,7% y la pobreza con el 13,5%.
Una percepción económica mayoritariamente negativa
El estudio también refleja una evaluación adversa de la situación general del país por parte de los consultados.
El 56,7% calificó negativamente la situación nacional, frente a un 16,8% que la consideró positiva. En cuanto a la situación personal, el 39,3% la valoró negativamente y el 25,7% de forma positiva.
Además, el 52,4% afirmó tener dificultades para afrontar sus gastos.
Al indagar sobre los problemas personales, las cuestiones económicas reunieron el 45,6% de las respuestas: dentro de ese grupo, el 22% mencionó dificultades para llegar a fin de mes, el 17,2% bajos ingresos y el 10,4% problemas de endeudamiento.
El empleo gana espacio entre las preocupaciones
El avance de la desocupación como preocupación principal es uno de los hallazgos más relevantes del estudio.
En septiembre, la falta de trabajo alcanzó el 19,8%, mientras que el aumento del costo de vida descendió al 18,9%. Este cambio refleja una modificación en las prioridades de los encuestados, en la que el empleo se vincula cada vez más con la percepción sobre la situación económica personal.
El informe también registró que el 9,4% identificó como principal problema personal el temor a la falta de trabajo o su condición de desempleo.
Expectativas negativas hacia 2027
Las proyecciones para el próximo año también son mayoritariamente pesimistas entre los consultados.
Según Management & Fit, el 46,4% cree que la situación del país empeorará en los próximos doce meses, mientras que el 33,8% espera una mejora.
La expectativa positiva se redujo 3,2 puntos porcentuales respecto de la medición anterior.
Los sentimientos reportados reflejan ese panorama: el 65,1% manifestó emociones negativas frente a la situación económica y social —principalmente preocupación, desconfianza y tristeza—, en tanto el 19,3% expresó esperanza y el 11,6% expectativa.
Qué cambios reclama la sociedad
Un resultado de fuerte impacto político surge al preguntar sobre el rumbo de la administración nacional.
El 57,5% consideró necesario un “cambio total de política y de equipo de gestión”, mientras que el 48,2% manifestó estar de acuerdo, total o parcialmente, con el rumbo que lleva adelante el Gobierno de Javier Milei.
Este dato debe entenderse como una medición de opinión sobre percepciones y preferencias de gestión y no como una proyección electoral directa.
La evaluación coincide con otros relevamientos recientes que también registraron un deterioro del humor económico. Una encuesta de D’Alessio IROL y Berensztein difundida meses atrás mostró que el 68% de los consultados consideraba que su situación económica era peor que la de un año antes.
En síntesis, el estudio de Management & Fit presenta un cuadro en el que el empleo pasó a encabezar las preocupaciones, más de la mitad de los encuestados declara dificultades para cubrir sus gastos y las expectativas sobre el futuro siguen siendo mayoritariamente negativas.
Los resultados aportan un indicador sobre el estado del humor social frente a la gestión de Milei, si bien, por tratarse de una encuesta de percepción, no permiten por sí solos anticipar comportamientos electorales futuros.


