Zack Polanski, líder del Partido Verde de Inglaterra y Gales, llega tras un verano político adverso. Tras su elección en 2025, que coincidió con un aumento de afiliados y una mejora en las encuestas, su autoridad y popularidad han caído en los últimos meses. En respuesta, y todavía como miembro de la Asamblea municipal de Londres, ha decidido aspirar al escaño del Parlamento de Westminster que dejó vacante el anterior primer ministro, Keir Starmer. Los laboristas confían en que la llegada de Andy Burnham al Gobierno ayude a mantener este histórico bastión londinense que controlan desde 1983.
La circunscripción de Holborn y St Pancras ha sido representada por diputados laboristas desde su creación hace unos cuarenta años. Comprende una amplia zona del centro y norte de Londres, dentro del municipio de Camden, con marcados contrastes sociales y económicos: desde la vida acomodada de Primrose Hill y la regeneración de King’s Cross hasta el ambiente intelectual de Bloomsbury y las zonas más degradadas de Somers Town, antigua llegada de refugiados españoles en el siglo XIX. El censo de votantes ronda los 71.000; la población es relativamente joven (48% entre 18 y 34 años), mayoritariamente blanca y nacida en Reino Unido (55%). En el censo de 2021, el 35% declaró no tener religión, el 30% se identificó como cristiano y el 20% como musulmán.
La candidata laborista Sagal Abdi-Wali (42 años), líder del ayuntamiento de Camden, parte como favorita para ocupar el escaño en la noche electoral del 8 de octubre. Polanski (43), que cuenta con el respaldo adicional de un independiente pro-palestina, y el concejal liberal demócrata Patrick Stillman (29) compiten entre un total de 15 aspirantes. También se ha inscrito el exparlamentario George Galloway con su Workers Party, formación anti-UE y próxima al Kremlin; Galloway vive en el extranjero y ha emitido recientemente desde Rusia y Sudáfrica.
Polanski ha reconocido su desventaja en prensa local pero asegura que su intención es ganar. Rechazó cualquier pacto electoral con Galloway, que podría atraer a votantes indignados por la situación en Gaza. Starmer obtuvo mayorías holgadas en 2015 y 2019, pero en las generales de 2024 su margen se redujo un 17% en señal de protesta por su postura hacia Israel. El conflicto palestino sigue siendo un tema sensible que puede condicionar el resultado en el sistema mayoritario británico.
Abdi-Wali, musulmana de origen somalí, podría beneficiarse de la postura más crítica hacia Israel y los asentamientos adoptada por Burnham. Polanski mantiene un posicionamiento a favor de la causa palestina, pero en los últimos meses ha perdido apoyos dentro de la comunidad judía y del sector progresista laborista tras varios traspiés y cambios en su discurso sobre Israel y el sionismo.
A principios de octubre, una veintena de activistas se sumaron a la campaña de Stillman en Camden Town. Divididos en grupos, recorrieron las calles repartiendo propaganda cerca del popular mercadillo, donde abundan más carteles de Halloween que de campaña. Stillman practica el contacto puerta a puerta y mantiene conversaciones con inquilinos mientras observadores siguen la interacción. Un vecino comentó que el partido Reform había pasado horas antes con mensajes sobre la proliferación de drogas, navajas y personas sin hogar. Otra residente manifestó que votará laborista para evitar la elección de Polanski.
Stillman, en sus veinte años, resume el problema principal del distrito en la vivienda: la gestión del parque público sufre retrasos en reparaciones y sensación de abandono; los inquilinos del sector privado no pueden ahorrar para una entrada porque el alquiler consume gran parte del salario; y quienes viven en propiedad afrontan elevados gastos comunitarios, rentas del suelo y defectos en la construcción. En su opinión, incluso quienes logran cierto éxito económico afrontan dificultades estructurales que hacen que la generación no prospere como se esperaba.
Con una licenciatura en Ciencias Políticas y un máster en Sociología, Stillman escucha las quejas de los vecinos a lo largo de un tramo residencial que ilustra la heterogeneidad de Holborn y St Pancras. Junto a viviendas unifamiliares rehabilitadas, ubicadas en antiguas cocheras de mansiones de la plaza donde vivió Amy Winehouse, aparecen bloques de vivienda social con signos de humedad y filtraciones, reflejo de las disparidades del distrito y de los problemas cotidianos que afrontan sus residentes.

