La calma con la que Martín Anchorena había construido su vida lejos de la televisión se vio interrumpida por una emergencia que alteró la rutina en Panamá. El exparticipante de Gran Hermano 2011, que vive en ese país y trabaja como piloto, relató el desconcierto generado por un terremoto que obligó a evacuar edificios.
Aunque él y su pareja no sintieron el temblor al volver del aeropuerto, al llegar se encontraron con una escena preocupante: personas en la calle, edificios desalojados y gente angustiada. “Vi mucha gente llorando. Yo volví del aeropuerto con mi novia, así que no sentimos nada, pero están todos los edificios evacuados. Es un caos, todo el mundo está en la calle”, contó a TN Show.
La evacuación de oficinas y viviendas cambió por completo la rutina diaria y generó una sensación de incertidumbre colectiva, mientras los residentes esperaban información oficial sobre la magnitud del sismo y las medidas a seguir.
El movimiento sísmico también afectó las operaciones aeroportuarias, complicando vuelos y provocando demoras y desvíos. Como piloto, Anchorena explicó las dificultades que se multiplicaron a raíz de la emergencia y cómo esto afectó tanto a pasajeros como a las aerolíneas.
Martín Anchorena relató el impacto del terremoto
“Se cerró el aeropuerto, así que es un caos los vuelos también, porque tiene que salir de otros aeropuertos”, señaló. El cierre y la necesidad de recurrir a otras terminales sumaron presión a un contexto ya marcado por las evacuaciones y la confusión.
La noticia volvió a poner la atención en la vida que Anchorena construyó tras su paso por Gran Hermano. Finalista en la edición de 2011, con los años se alejó de la exposición mediática y orientó su carrera hacia la aviación.



