Según la CAME, el movimiento turístico creció 3,5% respecto al mismo período del año anterior y generó un impacto económico de $313.610 millones. No obstante, la actividad se vio condicionada por la reducción de la duración de las estadías y por las condiciones climáticas.
Fin de semana largo: 1,5 millones de turistas, gasto real cayó 2,2%


