El Papa continúa su período posoperatorio con normalidad, según el último comunicado de la Santa Sede. Tras pasar la segunda noche en el Hospital Gemelli de Roma, realiza sus actividades cotidianas de forma autónoma. Hoy se le han practicado controles rutinarios cuyos resultados son normales y, en las sesiones de fisioterapia, León XIV desarrolla actividades motoras completas, lo que indica una respuesta física positiva.
Fue intervenido por un adenocarcinoma pulmonar y se le extirpó el lóbulo inferior derecho mediante una cirugía mínimamente invasiva. La última radiografía de tórax muestra una buena evolución del pulmón operado, según los médicos Luigi Carbone y el cirujano Stefano Margaritora, citados por el Vaticano. Prevost lleva dos días caminando, comiendo, moviéndose y concelebrando misa con regularidad, y continúa atendiendo la gobernanza de la Iglesia. Además, ayer nombró a un obispo para la diócesis de Ponta de Pedras, en Brasil, y la Santa Sede informa que mantiene buen humor.
“Se sabía desde hace tres semanas”
Según La Repubblica, el adenocarcinoma de Robert Prevost se conocía desde hace unas tres semanas, detectado alrededor de mediados de septiembre, cerca del cumpleaños de León XIV. El hallazgo fue accidental —un incidentaloma— tras una resonancia magnética de control del abdomen.
La secuencia de acontecimientos fue rápida: si el tumor se descubrió a mediados de septiembre, entre el 25 y el 28 el Pontífice viajó a Francia (París, Lourdes y Metz). Pocos días antes la Santa Sede había publicado el programa oficial del viaje a América Latina (Uruguay, Argentina y Perú), que por ahora sigue en el calendario.
La Repubblica reconstruye que el Papa viajó a Francia sin certezas sobre el posible tumor y que a finales de septiembre se realizaron las primeras pruebas diagnósticas. La prueba definitiva, según el periódico, fue una broncoscopia robótica con biopsia realizada el pasado sábado, poco antes de que el propio Pontífice anunciara desde el Palacio Apostólico en San Pedro, durante el Ángelus, que sería operado por un nódulo pulmonar en fase inicial.
Calendario de recuperación
Las próximas tres semanas serán claves en su recuperación. La fase postoperatoria de una semana finalizará el martes próximo; los análisis determinarán si la evolución es normal y si será necesaria alguna terapia adicional. Los especialistas indican que una recuperación estándar puede durar entre tres y cuatro semanas, lo que coincide con el calendario del viaje a América Latina previsto del 6 al 17 de noviembre. La Santa Sede no ha cancelado el viaje, posiblemente esperando a la conclusión del posoperatorio y a la convalecencia en el Vaticano prevista inicialmente para el martes que viene.
El viaje a Uruguay, Argentina y Perú es de gran envergadura: 12 días, múltiples vuelos y una visita a Cuzco, a más de 3.400 metros de altitud. Uno de los factores decisivos será la capacidad respiratoria de Prevost tras la resección del lóbulo inferior derecho. Tres semanas podrían ser suficientes para una recuperación médica que permita retomar la agenda, total o adaptada, pero la dimensión logística aconseja prudencia.
Existe flexibilidad para que el Papa decida realizar la gira, pero la decisión dependerá de los próximos análisis clínicos y del consejo de sus médicos. Según la información desde dentro y fuera del Hospital Gemelli, Robert Prevost está colaborando con el equipo médico y muestra disposición a la transparencia como Pontífice. En general, la gestión de la salud papal parece estar experimentando cambios hacia mayor apertura.

