El gobernador bonaerense encabezó una masiva convocatoria peronista en González Catán, donde reivindicó las banderas históricas del movimiento, cuestionó las políticas del presidente Javier Milei, defendió la justicia social como condición para una libertad plena, expresó respaldo a Cristina Fernández de Kirchner y dijo estar dispuesto a asumir nuevas responsabilidades políticas de cara a las próximas elecciones.
Axel Kicillof presidió el acto central del peronismo bonaerense por el Día de la Lealtad en el polideportivo Juan Domingo Perón de González Catán, en La Matanza. Ante una importante concurrencia de militantes, intendentes, dirigentes sindicales y funcionarios, pidió fortalecer la unidad del movimiento y articular una alternativa política frente al Gobierno nacional.
En el 81° aniversario de la movilización del 17 de octubre de 1945, Kicillof reivindicó el legado de Juan Domingo Perón y Eva Perón, y señaló que aquella jornada implicó una incorporación definitiva de los trabajadores y los sectores populares a la vida política y social del país.
El gobernador subrayó que, sin justicia social, la libertad es incompleta y advirtió que la concepción de Milei puede favorecer privilegios y desigualdad si no se asegura igualdad de oportunidades y derechos.
Un mensaje político con la mirada puesta en 2027
La convocatoria tuvo además una lectura política de cara a las próximas elecciones presidenciales. Kicillof planteó la necesidad de que el peronismo se reorganice, actualice sus propuestas y construya una alternativa competitiva para 2027.
Frente a la militancia, se ofreció a recorrer el país y asumir responsabilidades públicas para contribuir a la reconstrucción del espacio político, en un mensaje que aumentó las expectativas sobre su papel en la reorganización nacional.
Kicillof remarcó que el rol del movimiento es representar las necesidades sociales y proponer soluciones a la situación económica y social, y pidió dejar de lado disputas internas para concentrarse en una propuesta colectiva.
Subrayó la tarea de recuperar la confianza de los sectores afectados por las políticas nacionales y de formular respuestas concretas para trabajadores, jubilados, estudiantes y familias.
La defensa de Perón, Evita y la justicia social
En su intervención recordó el significado histórico del 17 de octubre de 1945, cuando una movilización obrera reclamó la liberación de Perón y marcó un cambio decisivo en la política argentina.
Señaló que aquella jornada amplió derechos, integró políticamente a sectores históricamente marginados y transformó la relación entre el Estado, los trabajadores y la sociedad.
Kicillof reivindicó las transformaciones económicas y sociales asociadas al peronismo y afirmó que sus principios siguen siendo relevantes frente a los desafíos actuales.
Los ejes de su discurso fueron la justicia social, la soberanía política y la independencia económica, que contrastó con el rumbo de la administración libertaria al señalar efectos negativos sobre la producción, el empleo y las condiciones de vida.
Críticas a Milei y a la política exterior del Gobierno
El gobernador criticó el alineamiento internacional del Gobierno nacional y sostuvo que la Argentina debe preservar autonomía en sus decisiones económicas y políticas.
En ese marco cuestionó la relación del Presidente con Estados Unidos y advirtió contra una subordinación a intereses externos.
Vinculó la defensa de la soberanía con la necesidad de fortalecer la producción nacional, proteger el empleo y promover una estrategia de desarrollo que atienda las necesidades internas.
Sus críticas se enmarcaron en un reproche más amplio al programa económico del Gobierno, al que responsabilizó por el deterioro de condiciones sociales y las dificultades de sectores productivos.
El respaldo a Cristina Kirchner y el llamado a la unidad
Otro punto central del acto fue la defensa de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner; Kicillof cuestionó su situación judicial y defendió su trayectoria dentro del peronismo.
La alusión se produjo en un contexto de diferencias internas en el Partido Justicialista y de debate sobre liderazgo y estrategia electoral.
Kicillof instó al movimiento a enfocarse en el adversario político y a evitar que las disputas internas debiliten la posibilidad de construir una alternativa nacional.
Reconoció, no obstante, que la unidad sigue siendo un desafío importante, dado que existen distintas posiciones sobre conducción, candidaturas y cómo enfrentar al oficialismo en las urnas.
La Matanza, escenario de la convocatoria bonaerense
El acto contó con la presencia de la vicegobernadora Verónica Magario, del intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, y de dirigentes de diversos sectores del peronismo provincial.
Magario reafirmó el legado de Perón y Evita y llamó a fortalecer la organización territorial ante el contexto económico vigente. Espinoza, por su parte, pidió unidad y convocó a recuperar las banderas de una Argentina libre, justa y soberana.
La celebración del Día de la Lealtad tuvo también otras expresiones en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde distintos sectores del justicialismo organizaron actividades propias, evidenciando tanto la capacidad de movilización como las diferencias internas.
Con su discurso en González Catán, Kicillof buscó afianzar su liderazgo en el peronismo bonaerense y proyectar una estrategia hacia 2027. El desafío será transformar la movilización y los acuerdos políticos en una propuesta compartida que aglutine a los distintos sectores y compita en las próximas elecciones.


