El alza de los costes de financiación, ligada a la evolución de los rendimientos de los bonos del Tesoro, y la guerra en Oriente Medio, que está incrementando la inflación en Estados Unidos, están alterando el mercado inmobiliario norteamericano: elevan las tasas hipotecarias, reducen la demanda de compra y presionan a la baja la actividad y los precios en algunos segmentos.
Ventas de viviendas en EEUU caen por guerra en Medio Oriente y alza de hipotecas


