20 de octubre de 2026
Buenos Aires, 16 C

Marcelo Puella: el fracaso social del gobierno de Milei destruye Argentina

Marcelo Puella: el fracaso social del gobierno de Milei destruye Argentina

El dirigente nacional del justicialismo y presidente del FRENAP cuestionó la orientación económica del Gobierno nacional y alertó sobre sus posibles efectos en el empleo, el consumo, la producción y las condiciones de vida de los argentinos.

Por Marcelo Puella

Argentina atraviesa un momento de fuertes tensiones sociales y económicas. Aunque la administración de Javier Milei destaca logros fiscales y sostiene su plan económico, muchas familias enfrentan dificultades para cubrir sus gastos, mantener sus empleos y sostener sus ingresos.

La cuestión es sencilla: ¿tiene sentido ordenar las cuentas públicas si ese proceso empeora las condiciones de vida de sectores amplios de la sociedad? Un plan económico solo puede considerarse adecuado si también protege el empleo, la producción y las necesidades básicas.

La pobreza no es un número abstracto: detrás de cada indicador hay hogares que recortan gastos, jubilados que sufren para comprar medicamentos, trabajadores con pérdida de poder adquisitivo y jóvenes con menos posibilidades de proyectar su futuro.

No debe normalizarse que vivir dignamente pase a ser un privilegio. El objetivo del gobierno debe ser crear condiciones para que las personas puedan trabajar, producir y planificar sus vidas con estabilidad.

Una economía que necesita producción y trabajo

El desarrollo no puede apoyarse en debilitar el tejido productivo. Cada fábrica o comercio que cierra implica empleos perdidos, ingresos que desaparecen y comunidades afectadas.

Las pymes, generadoras clave de empleo, requieren condiciones que les permitan operar, invertir y competir. La caída del consumo y la pérdida de capacidad de compra perjudican tanto a productores como a comerciantes.

Un país se construye con trabajo, industria, inversión, ciencia y un mercado interno capaz de sostener el crecimiento.

Es necesario generar riqueza y distribuir sus beneficios de forma equitativa, conciliando la estabilidad fiscal con la mejora concreta de las condiciones de vida de trabajadores, productores y empresarios.

El endeudamiento de las familias, una señal de alarma

Que las familias deban recurrir al crédito para cubrir gastos básicos es una señal preocupante sobre la insuficiencia de los ingresos. El uso permanente de tarjetas y préstamos para alimentos o servicios muestra fragilidad económica.

La libertad económica es limitada para quienes viven condicionados por deudas e incertidumbre. Por eso es imprescindible evaluar el poder adquisitivo de los salarios, los ingresos previsionales y la capacidad real de los hogares para cubrir sus necesidades.

Si una sociedad no genera oportunidades para sus trabajadores y jóvenes, compromete sus posibilidades de desarrollo. El Estado no puede ignorar esa realidad ni considerarla un efecto inevitable del ajuste.

Los recursos naturales y la defensa del interés nacional

Argentina tiene recursos estratégicos —petróleo, gas, litio, minerales, agua y una importante capacidad agroalimentaria— que pueden impulsar inversiones, empleo y desarrollo regional.

No se trata de rechazar la inversión extranjera, sino de fijar condiciones que permitan que la explotación de esos recursos beneficie a la sociedad en su conjunto.

La discusión central es el lugar del interés nacional en las decisiones económicas: conservar la capacidad de definir un rumbo propio, proteger recursos estratégicos y negociar en función de objetivos de largo plazo.

Argentina necesita inversiones, pero también reglas que promuevan trabajo nacional, agregado de valor y participación de empresas locales en las cadenas productivas.

Gobernar también significa escuchar

Una responsabilidad clave de la política es comprender las dificultades de la sociedad. Escuchar a quienes perdieron su empleo, no pueden afrontar gastos básicos o sostienen redes comunitarias debe ser parte central de la gestión.

Las diferencias políticas son legítimas, pero no deberían ser excusa para descalificar reclamos ciudadanos. Gobernar implica decidir y administrar, sabiendo que cada medida tiene consecuencias concretas para las personas.

La discusión económica no puede reducirse a cifras: debe incluir una evaluación de los efectos sociales y de las oportunidades que crea para quienes trabajan, estudian y producen.

El desafío de construir una alternativa

Ante este escenario, el peronismo y los sectores nacionales y populares tienen la responsabilidad de formular una propuesta que responda a las demandas sociales.

No basta con señalar problemas; hay que ofrecer alternativas concretas para recuperar empleo, fortalecer la industria, apoyar a las pymes, mejorar los ingresos de los jubilados y crear oportunidades para los jóvenes.

También es preciso debatir qué Estado necesita el país: uno eficiente en el uso de recursos, pero capaz de garantizar derechos, promover el desarrollo y proteger a los más vulnerables.

El equilibrio fiscal debe ir acompañado por producción y trabajo. La inversión debe traducirse en oportunidades y el crecimiento en beneficios para toda la sociedad.

La unidad del peronismo debe fundarse en un proyecto de país con propuestas claras, vocación federal y capacidad para dar respuestas concretas a los problemas cotidianos.

La Argentina merece un proyecto de desarrollo

El país cuenta con trabajadores, empresarios, científicos, productores y recursos que pueden impulsar el crecimiento. El desafío es articular esas capacidades en un proyecto que priorice el desarrollo nacional y mejore la calidad de vida.

No puede aceptarse que la pobreza, la pérdida de empleos o la renuncia a necesidades básicas se consideren inevitables.

Argentina debe recuperar la confianza en su capacidad productiva y en la posibilidad de construir un futuro compartido. Las decisiones económicas deben medirse no solo por su impacto fiscal, sino por su efecto en el trabajo, la inclusión y la calidad de vida.

Gobernar es más que administrar números: es responsabilizarse por conducir el país, crear oportunidades y evitar que sectores amplios queden al margen del desarrollo.

La patria no es un balance contable: es su gente. Ningún proyecto económico debería perder de vista que el fin del desarrollo es mejorar la vida de los argentinos.

Marcelo Puella, dirigente nacional del justicialismo y presidente del FRENAP

El artículo “Marcelo Puella: «El fracaso social del gobierno de Milei está destruyendo a la Argentina»” apareció primero en La Plata News.

Artículo anterior

Ramón Lanús denunció una campaña sucia por una pintada en San Isidro

Artículo siguiente

Quilmes inicia la construcción del Jardín N.o 2 en Solano

Continuar leyendo

Publicidad Izquierda del Artículo
Publicidad Derecha del Artículo

Últimas noticias

Comienza el Mundial en: