El Gobierno austríaco anunció la expulsión de cuatro diplomáticos rusos por presuntas actividades de espionaje en el país.
El Ministerio de Exteriores indicó que tres funcionarios de la embajada rusa en Viena fueron declarados “personas non grata” en aplicación del artículo 9 de la Convención de Viena, por realizar “actividades incompatibles con su estatus diplomático”.
La misma medida se aplicó a un cuarto diplomático acreditado ante la misión permanente de Rusia ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), con sede en Viena.
El Ministerio precisó que ese representante se encargaba de asuntos de seguridad militar y control de armamentos en su misión.
El organismo, dirigido por la liberal Beate Meinl-Reisinger, señaló que los cuatro diplomáticos han sido instados a abandonar el territorio austríaco.
Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, Austria ha expulsado a dieciocho diplomáticos rusos, incluidos estos cuatro.
Según la televisión pública ORF, Rusia mantiene en Viena tres misiones diplomáticas —bilateral, ante la OSCE y ante la ONU— con más de 200 diplomáticos acreditados.
Austria, país neutral y miembro de la Unión Europea, apoya a Ucrania en su defensa frente a la agresión rusa.
Esa ayuda se centra en ámbitos humanitarios y civiles —no militares—, además de contribuciones financieras y la acogida de decenas de miles de refugiados ucranianos, la mayoría residentes en Viena.
Viena, sede de numerosos organismos internacionales, ha sido durante décadas un importante centro de actividad de inteligencia.

