Los bloques legislativos en Israel están prácticamente empatados: ambos suman alrededor de 51 escaños, por un lado el campo cercano al centrista Gadi Eisenkot y por otro la derecha y extrema derecha alineada con el primer ministro Benjamin Netanyahu.
Ninguno alcanza las 61 bancas necesarias para la mayoría en la Knéset de 120 diputados. Eisenkot parece tener mayor margen para atraer aliados adicionales.
A continuación se describen cuatro escenarios principales:
1. Se forma una coalición
Tras la certificación oficial de los resultados, el presidente Isaac Herzog encargará a quien considere en mejor posición la formación de gobierno, dando inicio a negociaciones que pueden ser largas y complejas.
Algunos partidos árabes, especialmente Raam, han mostrado disposición a colaborar con el bloque de Eisenkot, pese a que este mantuvo distancia durante la campaña. En tanto, el bloque de Netanyahu tiene pocas vías claras para sumar escaños tras la eliminación de pequeñas formaciones de derecha por no alcanzar el umbral mínimo.
De forma ilustrativa, Netanyahu tardó 58 días en formar su actual gobierno después de las elecciones de noviembre de 2022.
2. Un gobierno de minoría
Si ningún bloque alcanza 61 escaños, podría intentarse un gobierno de minoría que funcione con apoyos puntuales de diputados ajenos a la coalición.
En ese caso, las listas árabes podrían erigirse en árbitros decisivos: Raam ha dicho estar dispuesta a cooperar con Eisenkot, y la Lista Unificada ofreció una “red de seguridad” para desalojar a Netanyahu.
Sin embargo, durante la campaña muchos dirigentes opositores evitaron formalizar alianzas con partidos árabes por la resistencia de amplios sectores del electorado, un argumento que Netanyahu aprovechó para presentar esa posible cooperación como una amenaza.
3. Un gobierno de unidad nacional
Una alianza de amplios partidos “sionistas”, excluyendo formaciones árabes y ultraortodoxas, se menciona entre analistas, pero resulta difícil por la fuerte polarización política.
Una encuesta de mediados de octubre mostró que 55% de los consultados preferiría un gobierno de unidad nacional a repetir las elecciones si no hubiera mayoría clara. Existe un precedente en 2020, cuando Netanyahu y el centrista Benny Gantz acordaron un gobierno compartido con rotación, que luego fracasó.
Se ha informado que el presidente Herzog busca mediar entre Netanyahu y Eisenkot para evitar un estancamiento, pero esa opción enfrentaría un rechazo significativo especialmente en el bloque opositor.
4. Estancamiento y nuevas elecciones
Si ningún candidato logra formar gobierno, Israel deberá convocar nuevas elecciones. Entre abril de 2019 y marzo de 2021 el país celebró cuatro comicios por la incapacidad de cerrar coaliciones duraderas.
El candidato designado por el presidente dispone, en principio, de 28 días para formar coalición, con posibilidad de una prórroga de 14 días, aunque existen mecanismos alternativos para evitar una convocatoria inmediata.
Mientras se define el nuevo gobierno, Netanyahu permanecería como primer ministro en funciones.

