El techo de una escuela privada se derrumbó el jueves en el noroeste de Pakistán, provocando la muerte de al menos 27 niños —todos menores de 13 años— y de una maestra; además, más de tres docenas de personas resultaron heridas, informó un funcionario de los servicios de emergencia.
Varios menores seguían atrapados entre los escombros en Peshawar, capital de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, según Bilal Faizi, portavoz de los servicios de emergencia.
Mohammad Asim, portavoz del hospital, confirmó el número de víctimas y señaló que algunos de los heridos se encontraban en estado crítico.
Testigos indicaron que residentes del barrio congestionado fueron de los primeros en llegar al lugar. Los equipos de rescate acudieron pocos minutos después de ser alertados.
Un vecino, Mohammad Khan, dijo que los rescatistas retiraban los escombros con cuidado para alcanzar a los niños y al personal que se temía estaban atrapados bajo el techo. Afuera de la escuela y en el hospital estatal Lady Reading, padres angustiados buscaban noticias sobre sus hijos.
Las autoridades investigan la causa del derrumbe. El jefe de policía de Peshawar, Saeed Ahmed, informó que el propietario de la escuela fue detenido y afirmó que la estructura del edificio era débil.
En julio, el techo de un centro educativo en construcción se vino abajo en Lahore, causando la muerte de cuatro escolares.
Los derrumbes de edificios son frecuentes en Pakistán, donde la normativa de construcción a menudo se aplica de forma deficiente. Muchas edificaciones se levantan con materiales de baja calidad y se ignoran las regulaciones de seguridad para reducir costos.

