Al menos cuatro personas murieron y más de veinte resultaron heridas en la madrugada del miércoles en Kiev, tras nuevos ataques rusos contra infraestructuras energéticas y algunos edificios residenciales, informó el alcalde Vitali Klichkó en su canal de Telegram.
La Fuerza Aérea de Ucrania indicó que durante la madrugada varios misiles balísticos rusos se dirigían hacia la capital, y se escucharon numerosas explosiones en las primeras horas del día.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que entre la noche y la madrugada Rusia lanzó 39 misiles balísticos y 120 drones de ataque, algunos con munición en racimo, focalizando sus impactos en el sistema energético y otras infraestructuras críticas de las regiones de Kiev y Járkov.
El ataque dejó sin suministro eléctrico a unas 600.000 personas y, según Zelenski, causó daños en 26 instalaciones del sistema eléctrico y en cuatro infraestructuras del sector gasístico y petrolero del país.
Rusia confirmó las acciones a pesar de la tregua energética: “Durante la noche las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron un ataque masivo con armas de alta precisión de emplazamiento terrestre y drones contra (…) instalaciones energéticas en Kiev y las regiones de Kiev y Járkov, que daban servicio al complejo industrial militar y al Ejército ucraniano”, señaló el mando militar en Telegram.
EFE
Zelenski explicó que, por segunda vez en aproximadamente 24 horas, aliados que habitualmente avisan a Ucrania del lanzamiento de misiles balísticos desde territorio ruso no alertaron con antelación sobre este ataque, lo que dificulta la respuesta militar ucraniana.
“Nuestros sistemas detectaron estos misiles cuando estaban prácticamente en Kiev”, dijo el presidente, que admitió que la central atacada fue alcanzada y la calificó como una de las más importantes de la capital.
Zelenski no identificó qué socio o país aliado dejó de proporcionar la información de inteligencia en estos incidentes.
El portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yuri Ignat, precisó más tarde que esos mismos “socios” sí informaron sobre el lanzamiento de las tres olas siguientes de misiles balísticos que Rusia dirigió contra Ucrania esta madrugada.
Denuncian restricciones en los servicios que presta Starlink al Ejército ucraniano
El activista ucraniano Serguí Sternenko, conocido por coordinar compras de drones con donaciones para la defensa, denunció en su cuenta de X que el servicio de la red satelital Starlink al Ejército ucraniano sufrió restricciones durante la madrugada.
Sternenko afirmó que “esta madrugada hubo limitaciones en el funcionamiento de las terminales Starlink” y que la conexión comenzó a fallar cuando la velocidad de movimiento superó los 160 kilómetros por hora, aludiendo presumiblemente a la velocidad de los drones que Ucrania opera con la red.
El activista, que hasta julio fue asesor del Ministerio de Defensa y mantiene contacto con las unidades a las que suministra drones, añadió que varias misiones críticas no pudieron completarse debido a esa caída de la conexión.
EFE
Sternenko sugirió además que “es posible que la empresa SpaceX haya adoptado estas medidas a petición de la administración Trump”.
SpaceX, la compañía de Elon Musk propietaria de Starlink, juega un papel importante en las comunicaciones del Ejército ucraniano en el conflicto.
Musk ha criticado que el presidente Zelenski no haya atendido las repetidas demandas del presidente de EE. UU., Donald Trump, de que Ucrania deje de atacar refinerías rusas.
La administración Trump ha amenazado con cortar el suministro de inteligencia a las fuerzas ucranianas —medida que ya aplicó de forma temporal en marzo de 2025— si Zelenski continúa ordenando ataques contra refinerías en Rusia.
EFE
Desde la noche del lunes, Zelenski ha denunciado dos ocasiones en las que aliados que habitualmente proporcionan información sobre lanzamientos de misiles balísticos no avisaron a Kiev con antelación, lo que reduce significativamente la capacidad de defensa ucraniana.
“Parece que la administración Trump sabía de los planes rusos de atacar el sistema energético ucraniano y cerró los ojos a propósito sobre ello”, escribió Andrí Kovalenko, oficial del Ejército ucraniano y jefe del Centro contra la Desinformación del Consejo para la Seguridad Nacional de Ucrania, en su canal de Telegram.




