La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, pidió acelerar las negociaciones para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y advirtió que la reforma debe resolverse antes de fin de año. El Gobierno busca asegurar los votos necesarios, pero aún depende de acuerdos con gobernadores y otros bloques aliados.
Bullrich fijó como plazo el 31 de diciembre para que avance la reforma electoral y dijo que las conversaciones deben cerrarse antes de esa fecha, ante las diferencias internas del oficialismo y las dificultades para garantizar apoyos parlamentarios.
La urgencia responde a la decisión política de definir con antelación las reglas de juego de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Mientras la Casa Rosada dialoga con gobernadores, Bullrich busca consolidar respaldo en el Senado y advirtió que el calendario electoral reduce el margen para postergar la definición.
“El esfuerzo tiene que ser lo antes posible y como máximo hasta el 31 de diciembre”, afirmó la senadora en una entrevista, y explicó que existe un criterio institucional de no modificar la normativa en el año de una elección, por lo que es necesario fijar las reglas con tiempo.
Bullrich descartó que haya mucho margen para una alternativa intermedia
Bullrich dijo que el Gobierno trabaja para eliminar las PASO, aunque reconoció que aún no está decidido si se avanzará con esa propuesta o si se mantendrá el sistema actual.
Consultada sobre primarias no obligatorias —a las que podrían recurrir solo los partidos que deban dirimir internas—, la senadora admitió que es una alternativa teórica, pero puso en duda su viabilidad en la etapa actual de negociación.
Según Bullrich, a esta altura la discusión se concentra en dos opciones: suspender las primarias o conservarlas. Por eso relegó la idea de una reforma gradual y reclamó acelerar las definiciones.
Las PASO fueron creadas para que los partidos seleccionen candidatos mediante una votación abierta a la ciudadanía, incluso cuando haya una sola lista. Su eliminación modificaría la manera en que los espacios organizan sus internas y compiten en las generales.
La negociación con los gobernadores, una pieza clave
El principal desafío para el oficialismo es construir una mayoría en el Congreso. Aunque Bullrich lidera las gestiones con los senadores del bloque, el Ejecutivo necesita que los acuerdos con los gobernadores se traduzcan en votos concretos.
La negociación con los mandatarios provinciales está a cargo del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien mantiene conversaciones con distintos distritos para conseguir respaldo a la reforma electoral y a otras iniciativas del oficialismo.
Bullrich matizó el optimismo oficial y dijo que mantiene contacto diario con su bancada para evaluar la posición de cada legislador antes de dar por asegurados los apoyos.
En las últimas semanas Santilli se reunió con gobernadores como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Marcelo Orrego (San Juan) para tratar la agenda nacional, incluida la reforma electoral.
Las posiciones provinciales no son homogéneas: Jaldo rechazó la eliminación de las primarias, mientras que en Corrientes se analiza acompañar la iniciativa a cambio de compromisos sobre tarifas y beneficios energéticos.
Además, las conversaciones están condicionadas por los intereses electorales de cada gobernador, que buscan garantías para sus propias estrategias y esperan contraprestaciones a cambio de su apoyo legislativo.
Los votos en el Senado y el papel de la UCR
Para modificar el régimen electoral el oficialismo necesita una mayoría absoluta en el Senado, por lo que el acompañamiento de bloques aliados es determinante.
En la Unión Cívica Radical, con diez senadores, no hay una definición uniforme sobre si respaldar la iniciativa. Desde ese espacio aseguran que las conversaciones siguen abiertas, pero aún sin acuerdos concluyentes.
Sectores de La Libertad Avanza sostienen que el oficialismo podría reunir los apoyos necesarios y que, si el proyecto avanza en el Senado, su tratamiento en Diputados sería menos complejo.
No obstante, alcanzar la mayoría dependerá de los compromisos con los gobernadores y de la disposición de los bloques aliados a acompañar una reforma que afectará la organización de las elecciones de 2027.
La reforma electoral se suma a una agenda cargada en el Congreso
El Gobierno también debe avanzar con otros proyectos relevantes, como el Presupuesto 2027, una iniciativa sobre Defensa de la Soberanía Nacional y una reforma sobre biocombustibles.
En ese marco, la convocatoria a sesiones en diciembre aparece como un recurso para ampliar el trabajo parlamentario y dar tratamiento a iniciativas que no se resuelvan en noviembre.
El oficialismo pretende que la reforma electoral se defina dentro del plazo fijado por Bullrich, pero el avance de las iniciativas dependerá de la capacidad del Ejecutivo para ordenar las negociaciones y asegurar mayorías en ambas cámaras.
La presión por cerrar acuerdos también busca despejar incertidumbres antes de que comience la preparación formal de la campaña presidencial.
Bullrich también marca su propio perfil político
Las declaraciones sobre las PASO se produjeron en un momento en que Bullrich ha reforzado su perfil dentro del oficialismo. En otra entrevista dijo estar preparada para la Presidencia, aunque no confirmó una candidatura para 2027.
La senadora afirmó que su prioridad es que el programa de gobierno muestre resultados concretos en la vida cotidiana de la población y que las definiciones electorales deben adoptarse en el momento oportuno.
Mientras en la Casa Rosada se debate la estrategia para conformar la fórmula presidencial y ordenar candidaturas en las provincias, las intervenciones públicas de Bullrich alimentan especulaciones sobre su rol en el armado oficialista.
Por ahora, la eliminación de las PASO figura entre los principales desafíos legislativos del Gobierno para fines de 2026. El plazo fijado por la jefa del bloque refleja la urgencia política, pero el resultado dependerá de las negociaciones con los gobernadores y de que los votos necesarios se concreten en el Congreso.


