28 de septiembre de 2026
Buenos Aires, 17 C

Padre Mario avanza hacia la canonización en González Catán

A más de cinco décadas del inicio de su trabajo en González Catán, la causa de beatificación del Padre Mario Pantaleo avanza en Roma. Paralelamente, numerosos testimonios sobre curaciones y su servicio a los más necesitados mantienen vigente su recuerdo y su influencia en la comunidad.

Por Sabrina Ciampi*

La causa hacia la canonización del Padre Mario dio un paso importante: el Vaticano reconoció la validez de la investigación realizada en Argentina sobre su vida, sus virtudes y la fama de santidad que lo rodea. Según explicó el postulador Daniel Medina, el proceso pasó a la denominada fase romana, en la que se elabora un expediente detallado con la biografía del sacerdote y los testimonios reunidos. Para avanzar hacia la beatificación, la Iglesia debe además reconocer un milagro atribuido a su intercesión.

El Padre Mario nació el 1 de agosto de 1915 en Pistoia, Italia. Fue ordenado en 1944 y llegó a Argentina en 1948, desempeñándose en parroquias y hospitales de Santa Fe, Rosario y Buenos Aires. A fines de la década de 1960 se asentó en González Catán, donde impulsó una obra centrada en la educación, la salud y la asistencia a los sectores más vulnerables.

Testimonios de fe y milagros

El historiador y periodista Félix Luna relató que el Padre Mario detectó de inmediato su dolencia y que el diagnóstico se confirmó luego con un médico.

Keikichi Utsumi, empresario japonés radicado en Argentina, contó que el sacerdote curó a su hija de un problema cutáneo y que, en apenas un mes, ayudó a su esposa a recuperarse de las secuelas de un accidente cerebrovascular.

El actor Ariel Staltari, conocido por su trabajo en Okupas y El Eternauta, recordó que en 1999 estaba internado por una leucemia y que, tras llevar su foto al mausoleo del Padre Mario, comenzó a presentar mejorías cuando ya se consideraba poco posible hacer más.

El legado de un santo

Florencia Flores, responsable de Comunicación y Prensa de la Obra desde 2007, describió a la Fundación como “un semillero de desarrollo”: desde hace más de cincuenta años la institución ofrece educación, formación laboral, atención sanitaria, cuidado de personas mayores, promoción de la inclusión y apoyo al desarrollo local de González Catán y localidades vecinas.

Además del impacto social, la Obra tiene un efecto económico significativo en la zona: emplea a más de 600 trabajadores y constituye una fuente importante de trabajo y presencia comunitaria en el distrito. Flores señaló que la comunidad debe sentirse orgullosa de que el Padre Mario eligiera ese lugar para iniciar su obra, y destacó la continuidad del vínculo entre la institución, la historia y el crecimiento de La Matanza.

Para Medina, el legado también se manifiesta en la forma de ejercer el ministerio: el Padre Mario es un ejemplo de entrega a los enfermos y a los más necesitados, caracterizado por la humildad y el trabajo. Además de las curaciones atribuidas a su intercesión, muchas personas recuerdan el acompañamiento y la escucha que recibieron en momentos difíciles.

Mientras se conservan y transmiten esas historias en González Catán, la causa continúa su trámite en Roma, a la espera de que la Iglesia examine y reconozca un milagro que permita avanzar hacia la beatificación.

*Estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), en el marco del Taller de Gráfica VI

Artículo anterior

Daniela Celis niega vínculo de sangre en denuncia contra Thiago Medina

Artículo siguiente

Kallas advierte de nuevos planes rusos de sabotaje y ataques contra Europa

Continuar leyendo

Publicidad Izquierda del Artículo
Publicidad Derecha del Artículo

Últimas noticias

Gobernanza preventiva

Gobernanza preventiva

La política debe demostrar su razón de ser; el posible impacto del fenómeno El Niño–Oscilación del Sur (ENOS) exige anticipación. Ante riesgos para vidas y […]

Comienza el Mundial en: