Las clases de tango y psicoeducación comenzaron en la Sociedad de Fomento Turdera Sud de Llavallol, a cargo de la profesional Malena Bianciotto, quien integra sus conocimientos para ofrecer propuestas docentes innovadoras.
Bianciotto define la psicoeducación como un enfoque que combina saberes de la psicología, las neurociencias y la educación para comprender cómo pensamos, sentimos y actuamos, y para enseñar herramientas que permitan generar cambios concretos en la vida diaria.
Los encuentros están dirigidos a personas de distintas edades y con diversas necesidades físicas o emocionales. No hay un único perfil de participante: las actividades se adaptan a las características y objetivos de cada persona o grupo.
Las clases se dictan los miércoles a las 15 en el espacio ubicado en 1° de Marzo 1360, Llavallol. Allí se combina movimiento, tango, música y técnicas de psicoeducación para trabajar la conciencia corporal, la expresión y regulación emocional, la comunicación y la conexión con uno mismo y con los demás. También se propone incorporar nuevas experiencias a través del cuerpo.
Encuentros para exteriorizar qué se dictará en Llavallol
Las clases parten de la idea de que lo que sentimos influye en cómo nos mostramos al exterior: la forma en que nos vemos y nos movemos repercute en nuestras emociones, y existe un intercambio constante entre cuerpo, emoción y percepción de uno mismo. Ese vínculo es el núcleo de los encuentros.
Las sesiones no siguen una estructura rígida; cada encuentro se construye según las personas que participan, las dinámicas del grupo y los objetivos planteados.
Pueden incluirse ejercicios de atención plena, técnicas de respiración, trabajo de musicalidad, movimiento consciente, caminatas sostenidas, trabajo postural, conexión interpersonal y variaciones rítmicas. También se incorporan propuestas teatrales o expresivas a partir de una canción o una historia. Estos elementos resultan fundamentales tanto para aprender tango como danza como para su práctica social.
Un trabajo interno importante a través del baile y las emociones
La conexión en el tango es central y en estas clases se enfatiza que ese vínculo no solo ocurre con la pareja de baile. Primero es necesario registrar lo que sucede en cada uno para poder vincularse con otra persona. Se trabaja la energía propia y la del otro, ya sea en pareja o en grupo.
El objetivo no es solo aprender pasos, sino aprovechar el tango como una experiencia de exploración y transformación personal. Como docente, Bianciotto aplica una secuencia didáctica que se ajusta al grupo o al alumno, buscando beneficios en dimensiones corporal, emocional y relacional.
Entre los beneficios que menciona la profesional, figura el aumento de la confianza en uno mismo. Sin embargo, aclara que los resultados no deben considerarse tratamientos médicos ni sustitutos de profesionales de la salud.
Bianciotto tiene 30 años de experiencia como docente en nivel secundario, lo que le permitió desarrollar herramientas para trabajar vínculos y dinámicas individuales y grupales. Hace alrededor de diez años empezó a interesarse por la psicoeducación y organizó talleres sobre autoestima, la risa, resiliencia y resolución de conflictos en la institución donde se formó.
Tras su jubilación se dedicó por completo al tango: enseñó a compañeros, llevó adelante talleres escolares y continuó su formación como bailarina.
Para ella, contribuir al bienestar de otras personas es lo más gratificante. Su experiencia en el aula le enseñó que, más allá del contenido que se transmite, lo esencial es el vínculo que se construye en un marco de respeto mutuo; mientras enseña, también aprende.
Sobre el ambiente tanguero comentó la expresión “El tango te espera” y, bromeando con su nombre, añadió: “El tango y Malena te esperamos”. Describió el espacio como un lugar donde “nos creamos y nos recreamos”.
Para más información y consultas hay un contacto por WhatsApp: 1555995588.


