Dos personas fueron detenidas en Francia como sospechosas de haber participado en el linchamiento, ocurrido el pasado viernes en Belfort, de un policía de paisano en medio de las protestas estudiantiles que se desarrollan desde la semana pasada.
Los arrestos se realizaron en los domicilios de los implicados y ambos quedaron bajo custodia policial, según indicó la Fiscalía de Belfort citada por el diario Le Parisien.
El ataque, que dio lugar a una investigación por tentativa de asesinato, se produjo tras un forcejeo agitado cuando el policía intentaba detener a un militante presuntamente violento; el agente fue rodeado y recibió patadas en la cabeza hasta perder el conocimiento.
El hecho quedó registrado en teléfonos móviles y las imágenes se difundieron ampliamente en redes sociales, lo que provocó conmoción en la opinión pública y en la clase política, en el contexto de la escalada de violencia registrada en las protestas estudiantiles hacia el final de la semana.
A partir de las grabaciones también se debatió si el policía había inmovilizado previamente a la persona que trataba de detener, presuntamente sumergiéndole la cara en un arroyo antes de la agresión; la Fiscalía de Belfort niega esa versión.
La actual oleada de protestas estudiantiles se originó por el deterioro de las condiciones en los centros educativos, entre ellas la falta de sustitución de profesores ausentes, problemas de mantenimiento de las instalaciones y, en general, condiciones consideradas insuficientes por los estudiantes.
Esas quejas se tradujeron en bloqueos e incidentes en centenares de institutos en todo el país, con un aumento de la violencia, lo que ha motivado un total de 5.000 detenciones desde el pasado lunes.
Al extenderse los bloqueos a las universidades, la jornada más grave fue la del jueves, con casi dos mil detenciones.
Tras ese pico de tensión y con el Gobierno intentando negociar, el viernes—cuando alrededor de 400 centros permanecieron cerrados y ofrecieron clases a distancia—el número de establecimientos afectados bajó a 735, frente a los 1.050 del día anterior.
El Gobierno anunció el viernes medidas para intentar apaciguar la movilización, como un plan para acelerar la sustitución de profesores ausentes, pero las organizaciones estudiantiles han considerado insuficientes las promesas hasta la fecha.
Esas organizaciones convocaron a intensificar las protestas a partir del martes, con el apoyo de sindicatos generales como la CGT y del sector docente.

