14 de octubre de 2026
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Golfo no logra contener a los hutíes

Las personas tratan de ponerse a salvo en el momento en el que los hutíes atacaron el aeropuerto de Riad, el pasado sábado.

Arabia Saudí es una de las principales potencias militares de la región y uno de los países que más invierte en armamento a nivel global. Pese a ello, un movimiento armado sin reconocimiento estatal, surgido en las montañas del norte de Yemen, ha vulnerado su seguridad, atacando el aeropuerto de la capital saudí en al menos cuatro ocasiones este mes. Los ataques continuos de los hutíes en territorio saudí han provocado 14 fallecidos y cientos de heridos, y han generado preocupación pública por la aparente falta de respuesta efectiva de las autoridades.

Hasta mayo, Arabia Saudí contaba con un sistema nacional de alertas por móvil y redes sociales para advertir sobre posibles ataques, pero Reuters señala que la última alerta previa a la ofensiva sobre la capital se emitió a finales de septiembre, antes de los recientes ataques. Diplomáticos residentes en el país han expresado inquietud por este cambio en los protocolos de seguridad. Fuentes citadas por la agencia indican que los avisos móviles se consideraron “demasiado perturbadores” y quejas de ciudadanos por interrupciones nocturnas influyeron en su reducción. Michael Ratney, exembajador estadounidense en Riad, resume la disyuntiva: el reino necesita responder, pero teme perturbar la vida cotidiana.

El analista cercano al Gobierno Ali Shihabi subraya que el territorio saudí es extenso y alberga numerosos aeropuertos, oleoductos e instalaciones petroleras, lo que dificulta una protección completa y crea una demanda casi ilimitada de defensa antiaérea. Expertos recuerdan que incluso sistemas avanzados, como los israelíes, no lograron interceptar el año pasado un misil balístico que cayó cerca del aeropuerto Ben Gurión. Mientras tanto, los hutíes mantienen gran parte de sus capacidades militares pese a los bombardeos de Estados Unidos y Reino Unido en 2024.

Las personas tratan de ponerse a salvo en el momento en el que los hutíes atacaron el aeropuerto de Riad, el pasado sábado.

Personas buscan refugio durante el ataque de los hutíes al aeropuerto de Riad, el pasado sábado.AFP

La ayuda iraní

Los vídeos difundidos por el grupo desde principios de septiembre muestran el uso de drones de precisión, lanzamientos de cohetes y artillería, lo que evidencia capacidades más sofisticadas de las fuerzas yemeníes respaldadas por Riad. Un panel de expertos de la ONU atribuye ese armamento a una mezcla de asistencia técnica extranjera y producción local, y documenta un contrabando de armas persistente pese al embargo saudí. El panel estima que los hutíes cuentan con alrededor de 350.000 combatientes, incluidos algunos menores. Según Baraa Shiban, del instituto RUSI en Londres, el entrenamiento recibido en Irán contribuyó a su transformación de milicia a fuerza más organizada. Un informe del IISS de 2025 concluyó que, aunque han avanzado, siguen dependiendo de Teherán para tecnologías clave; Irán, por su parte, niega ejercer influencia sobre el grupo.

Recientemente, los hutíes tomaron posiciones estratégicas y lograron un control efectivo del estrecho de Bab el Mandeb, una vía clave para las exportaciones de petróleo y gas hacia el mar Rojo. Las fuerzas gubernamentales yemeníes, apoyadas por Arabia Saudí, lanzaron una contraofensiva con resultados limitados hasta ahora. Los hutíes rodearon la ciudad de Taiz, complicando el refuerzo y suministro de las tropas gubernamentales; las autoridades locales informan de al menos cinco civiles muertos por bombardeos hutíes en la provincia.

Riad difundió un mapa que señalaba como objetivo la sede de la Compañía Petrolera Yemení en Saná, controlada por los hutíes, e instó a la población a evacuar la zona. Medios afines a los hutíes informaron de bombardeos de aviones apoyados por Riad contra una instalación petrolera en esa área. La respuesta hutí no se hizo esperar: el portavoz militar Yahya Saree declaró como legítimo objetivo cualquier instalación de la petrolera saudí Aramco y pidió a empleados y vecinos que abandonaran sus alrededores.

En el Estrecho de Ormuz, Irán sigue atacando embarcaciones que realizan transferencias de crudo entre buques cerca de la entrada del paso marítimo. Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, afirmó que sus fuerzas atacan cada noche a varias embarcaciones pequeñas que llevan a cabo dichas operaciones. La agencia UKMTO registró seis buques atacados solo el domingo, la cifra más alta desde el inicio del conflicto según el Financial Times.

El tráfico marítimo ha alcanzado niveles máximos desde el inicio de las hostilidades, con 477 buques cruzando en septiembre, impulsado en gran parte por las transferencias barco a barco frente a la costa de Omán. A pesar de la escalada, Irán muestra indicios de apertura diplomática hacia Estados Unidos: está evaluando una propuesta entregada por Washington a través de intermediarios, aunque por ahora no se conocen detalles sobre sus condiciones.

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