La separación entre Emanuel Ortega y Julieta Prandi sigue sumando capítulos que muestran que detrás de la ruptura hay tensiones familiares y conflictos personales. Con el paso de los días surgieron versiones sobre un clima de malestar en el entorno del cantante, donde la relación entre la modelo y la familia Ortega habría dejado heridas acumuladas. Aunque en un primer momento se intentó mostrar una relación cordial entre Prandi y sus suegros, Palito Ortega y Evangelina Salazar, ahora trascendió un episodio que habría profundizado las diferencias.
El comunicado que publicó Julieta al referirse a la separación también habría generado incomodidad dentro de la familia Ortega, incluidos los hermanos de Emanuel y sus padres. En ese marco, Angie Balbiani contó en Puro Show que el distanciamiento entre Evangelina y la modelo no sería reciente y que, según lo que le comentaron desde adentro, Evangelina habría mantenido reservas hacia Julieta desde hace tiempo.
Entre los hechos que habrían marcado ese distanciamiento, Balbiani retomó una anécdota relatada por el periodista Santiago Sposato: en un evento familiar al que también asistió Luciana Salazar, Prandi habría saludado a varios presentes pero omitido deliberadamente a la conductora. La actitud no pasó desapercibida para Evangelina, que decidió intervenir para marcar una pauta de convivencia dentro del entorno familiar.
Balbiani reconstruyó la escena mencionando que, según Sposato, en ese encuentro Julieta Prandi no saludó a Luciana Salazar; ante ello, Evangelina la apartó y le recordó que en la familia se saludaba a todos, un episodio que habría dejado al descubierto las primeras fisuras entre la modelo y su suegra.
Preocupación de la familia Ortega por el impacto del escándalo de Julieta Prandi y Emanuel
La panelista aclaró que, después de ese llamado de atención, Prandi finalmente habría saludado a Salazar. No obstante, según las versiones internas, aquello sería solo una muestra de un vínculo que nunca terminó de consolidarse: desde la familia habrían percibido que Julieta no buscó integrarse plenamente y que además intentó cambiar determinadas conductas de Emanuel, motivo por el cual algunos hermanos recibieron con cierto alivio la noticia de la separación.
Además del malestar por cuestiones de convivencia y afinidad personal, Balbiani señaló que había inquietud por el impacto en la actividad profesional de Emanuel. Según lo que le transmitieron, cuando Emanuel debía grabar en su estudio con una mujer eso solía generar escándalos que le impedían trabajar con normalidad, lo que alimentó el temor en la familia de que situaciones así puedan afectar la imagen y el apellido Ortega, sobre todo a la luz de episodios pasados vinculados a Contardi.

