Error que reseca el queso en la heladera
Guardar queso en la heladera parece sencillo, pero hacerlo de forma incorrecta suele afectar su textura y sabor. El error más frecuente es dejarlo mal envuelto, demasiado expuesto al aire o en zonas de la heladera con variaciones de temperatura. El resultado suele ser el mismo: bordes resecos, superficie dura y un sabor menos agradable.
