A menos de dos semanas de las elecciones en las que las encuestas indican que se convertirá en el próximo presidente de Brasil, Flávio Bolsonaro visitó a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple arresto domiciliario en Brasilia.
Aunque podría parecer una visita habitual entre parientes, no lo es: el expresidente, condenado a 27 años y tres meses por liderar un intento fallido de golpe de Estado, tenía prohibido recibir a su hijo mayor y no lo veía desde julio.
“Estoy ansioso, son tres meses de no poder verlo por una decisión inhumana y sin ningún amparo legal”, declaró el candidato de la derecha este lunes en la Catedral de Brasilia, durante la celebración de Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil.
Tras la visita, Bolsonaro, de 45 años, afirmó: “Salgo muy feliz de aquí, estaba muy alegre con el resultado de la primera vuelta”.
El candidato dijo salir “con energías renovadas” y aseguró que su padre “está bien, haciendo esas bromas sin gracia”.
Alexandre de Moraes, miembro del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, había prohibido en julio las visitas de Flávio a Jair Bolsonaro durante 90 días.
Según el juez, el candidato aprovechó su derecho de visita para obtener una carta del expresidente y difundirla en redes sociales. De Moraes consideró que ello constituyó un uso indebido y una violación de la prohibición que impide a Bolsonaro utilizar las redes sociales, ya sea de forma directa o a través de terceros. En la carta, el expresidente describía a Flávio como “portavoz” y lo señalaba como la mejor opción para el país.
La visita de este martes duró media hora, el tiempo máximo permitido; formalmente, Flávio ingresó a la residencia de su padre en calidad de abogado.
De Moraes, sobre quien sectores bolsonaristas impulsan un posible impeachment, autorizó desde el lunes la reanudación de las visitas, pero subrayó que no podrán tener “finalidad político-electoral” y mantuvo la prohibición de difundir manifiestos o declaraciones del expresidente.
Flávio Bolsonaro parte como favorito para la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre frente al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, después de obtener 47% frente a 45% en la primera vuelta.
El objetivo que Flávio ha manifestado en varias ocasiones es subir junto a su padre la rampa del Palacio del Planalto el 5 de enero de 2027, cuando asuma el nuevo presidente en Brasilia.

