Las protestas violentas del 17 de octubre provocaron daños o saqueos en más de 3.000 establecimientos de diversas ciudades de Francia, entre ellas París, Marsella y Lyon. Comercios de telefonía, tiendas de ropa de lujo, perfumerías y supermercados fueron objetivo de pillajes durante los disturbios.
Alain Di Crescenzo, presidente de la red de Cámaras de Comercio e Industria, calculó que los daños y las pérdidas del sector ascienden a varios cientos de millones de euros, si bien aún no se han podido cuantificar con precisión las pérdidas atribuibles exclusivamente a los saqueos.
Según Le Parisien, algunos comercios recibieron protección policial especial durante las protestas. Varios vehículos antidisturbios se situaron frente a la chocolatería Trogneux de Amiens, vinculada a la familia de Brigitte Macron, para proteger el local, que finalmente no fue saqueado. El sindicato policial Alliance Police Nationale solicitó explicaciones ante la sospecha de un posible trato de favor por ese despliegue.
Parte de la mercancía sustraída está apareciendo a la venta en plataformas de compraventa entre particulares como Vinted, eBay o Leboncoin. EL MUNDO contactó con un usuario de Marsella que ofrece una mochila Louis Vuitton que, según el anuncio, fue adquirida el 17 de octubre, coincidiendo con saqueos a tiendas de la marca en Marsella y París. El vendedor afirma haber pagado 2.900 euros y la ofrece por 390 euros para “vender rápido y marcharse de vacaciones”, pero no aporta ticket de compra; asegura la autenticidad y la existencia de un número de serie, lo que hace sospechar sobre su procedencia legal.
No es el único anuncio sospechoso detectado: se han publicado camisetas de fútbol con dispositivos antirrobo, zapatillas nuevas del mismo modelo en tallas diferentes y otros artículos sin facturas ni documentación que acredite su origen. La controversia ha llevado a vendedores de segunda mano a aclarar la procedencia legal de sus productos para disipar dudas entre compradores.
El 19 de octubre el Gobierno francés se reunió con las principales plataformas de venta en línea —Vinted, Amazon, eBay, Leboncoin, Meta y TikTok— y con la Federación Francesa de Comercio Electrónico (Fevad) para evitar que mercancías saqueadas se vendieran en esos canales y para colaborar en la identificación de los responsables, tras detectar anuncios de productos presuntamente hurtados.
El Ejecutivo contactó con las plataformas para adoptar medidas que impidan la comercialización en línea de bienes saqueados. Las empresas se comprometieron a cooperar con la justicia identificando y comunicando contenidos ilícitos, trasladando denuncias a los investigadores, facilitando datos para localizar a los saqueadores y retirando los anuncios sospechosos. También analizarán anuncios con precios muy bajos, mercancías con dispositivos antirrobo o descripciones que mencionen explícitamente los saqueos del 17 de octubre.
Además, el Gobierno activó la célula VigE-commerce para coordinar los servicios ministeriales implicados y supervisar las ventas en estas plataformas. Unos 200 policías adicionales se han incorporado a las investigaciones para detener a los delincuentes mediante el análisis de publicaciones en redes sociales, grabaciones de cámaras de vigilancia y anuncios en mercados digitales.
Paralelamente, el Ejecutivo anunció medidas para mitigar las pérdidas de los comercios: el Estado cubrirá el 100% del salario de los trabajadores con salario mínimo que no puedan trabajar; ofrecerá préstamos al 0% de hasta 50.000 euros a los establecimientos directamente afectados; y contempla aplazamientos fiscales, posibles reducciones de recargos y la devolución acelerada de créditos fiscales. Mientras los comercios contabilizan daños y esperan las ayudas, la policía rastrea ahora las plataformas de compraventa para identificar a los responsables siguiendo el rastro digital de la mercancía puesta a la venta en internet.

