Un lugar para jugar, crear, compartir y encontrarse con otros niños. Inspirarte, un espacio terapéutico de Turdera, ofrece talleres comunitarios gratuitos para niñas y niños de entre 5 y 10 años, con el propósito de fomentar la socialización y acercar actividades recreativas a las familias de la zona.
“La idea de organizar el taller comunitario surgió de estar en contacto con distintas familias y escuchar la dificultad para encontrar espacios terapéuticos o actividades accesibles para sus hijos, especialmente por cuestiones económicas”, señaló Rocío Pastore Kosi, licenciada en psicología y fundadora de Inspirarte.
Los encuentros se centran en el juego compartido, la creatividad, la imaginación y el trabajo en equipo. Con propuestas que se renuevan en cada edición, buscan promover el intercambio entre pares y ofrecer alternativas recreativas alejadas de las pantallas. “El juego es el lenguaje de los niños”, explicó la organizadora.
“El objetivo principal de esta iniciativa es doble: por un lado, brindar a las infancias un espacio lúdico, social y comunitario; por otro, acompañar a las familias para que puedan acceder a estas actividades sin que el factor económico sea una barrera”, detalló Pastore Kosi.
Un taller gratuito con un fin solidario
Los talleres son gratuitos, aunque Inspirarte invita a quienes participan a colaborar con alimentos no perecederos o productos de higiene y limpieza. Las donaciones se destinan a instituciones y a familias que necesitan ayuda, con la intención de crear una red de colaboración en la comunidad.
Las actividades comunitarias comenzaron en septiembre y las donaciones iniciales fueron entregadas al Hospital Esteves para su área de atención infantojuvenil. En octubre el espacio planea volver a colaborar con ese hospital y destinar parte de lo recaudado a familias vinculadas a otro centro terapéutico que atraviesan dificultades para cubrir necesidades básicas.
La respuesta superó las expectativas: para el segundo encuentro, programado para octubre con temática de Halloween, los cupos se completaron en dos días. Además, ya están organizando una edición especial para diciembre.
De un comedor familiar a un espacio terapéutico
Inspirarte nació entre 2021 y 2022, tras la pandemia, cuando Rocío comenzó a organizar talleres para niños en el comedor de su casa. La iniciativa respondió a las dificultades de socialización observadas en algunos chicos después del aislamiento, y propuso actividades centradas en manualidades, creatividad y el encuentro con otros niños.
Con el tiempo el proyecto se amplió e incorporó clases de apoyo escolar para acompañar procesos de aprendizaje. Más adelante sumó atención psicológica y psicopedagógica a cargo de otros profesionales, hasta consolidarse como el espacio terapéutico que funciona actualmente.
Hoy, además de la atención profesional, Inspirarte ofrece talleres de alfabetización, estimulación cognitiva para adultos y orientación a las familias. Entre los proyectos futuros, el equipo evalúa ampliar los grupos y lanzar un taller literario infantil para fomentar la lectura y el intercambio.


