Lionel Messi reconoció que su despedida será muy dolorosa y dijo que le habría gustado seguir en la Selección toda la vida. Su último partido con la Albiceleste terminó 3-0 ante Benín en el Monumental, con un penal convertido por él.
Ante un estadio lleno afirmó que nunca dejó de luchar ni de dar lo máximo, pero consideró que es el momento de parar, ya que el último Mundial fue una experiencia demasiado intensa.
Si bien el bicampeonato estuvo cerca, señaló que no pasó nada extraño y que el equipo dio todo; admitió que el partido contra Inglaterra implicó un desgaste muy grande para todos.
Comentó que llegaron justos al encuentro frente a España, que lo pelearon como siempre, pero no pudieron coronarse campeones, y se mostró apenado por ello.
Agradeció especialmente a sus compañeros, a quienes definió como guerreros que lo dejan todo en cada partido, y afirmó que extrañará mucho jugar en la cancha por el cariño recibido desde el principio hasta el final.
En el amistoso de despedida marcaron Nicolás Otamendi, Nico Paz y el propio Messi; Argentina derrotó 3-0 al conjunto africano.
A los hinchas les dijo que cuando están unidos son más fuertes que cualquiera y advirtió que vendrán momentos difíciles porque hay quienes desean ver mal a la Selección, por lo que no hay que darles ese gusto.
Para finalizar, Messi dio una vuelta al estadio para saludar a los presentes y se lo vio visiblemente emocionado.

