El gobernador bonaerense Axel Kicillof reafirmó su diferencia con la política exterior del Gobierno nacional y afirmó que Argentina debe proteger sus propios intereses sin quedar condicionada por las decisiones de las grandes potencias.
Neutralidad estratégica e integración regional
En un encuentro político en La Plata, Kicillof destacó que el escenario internacional atraviesa transformaciones y disputas entre potencias. En ese marco, promovió la neutralidad estratégica y la integración regional latinoamericana como mecanismos para defender los intereses del país.
Sostuvo que Argentina no debería involucrarse en conflictos ajenos ni adoptar posturas impuestas desde el exterior. En sus palabras: “No debemos someternos a lo que dicten las potencias extranjeras ni involucrarnos en guerras o ideologías que no nos pertenecen”.
Críticas al rumbo del Gobierno nacional
Kicillof cuestionó además las políticas de Javier Milei y señaló que el país cuenta con recursos naturales, desarrollo científico e industria suficientes para tener un papel estratégico en el mundo.
Planteó que ese potencial debe sostenerse en un proyecto nacional propio y no depender de intereses externos, remarcando tres principios históricos del peronismo: soberanía política, independencia económica y desarrollo con integración regional.
Un mensaje con proyección política
Las declaraciones se dieron en un encuentro del peronismo que reunió a dirigentes de varias provincias y colocaron a Kicillof en el centro del debate sobre el rumbo del espacio político.
Su mensaje central fue que Argentina debe definir su propio camino, defender sus recursos y construir una estrategia internacional basada en sus intereses nacionales y regionales.
Con ese planteo, el gobernador bonaerense volvió a marcar distancia respecto del Gobierno nacional y defendió menos subordinación a las potencias y mayor soberanía para decidir el futuro del país.


