Axel Kicillof ubicó a Julio Zamora en el palco durante el acto por el Día de la Lealtad Peronista, una imagen que tuvo amplia repercusión en Tigre. El intendente compartió escenario con el gobernador bonaerense Verónica Magario, otros jefes comunales y dirigentes provinciales en González Catán.
El acto se celebró en el Centro Cultural y Deportivo Juan Domingo Perón, en La Matanza, con Kicillof como orador principal. Más allá de la conmemoración del 17 de octubre, la presencia de Zamora llamó la atención por las tensiones internas del peronismo en Tigre y su histórica confrontación con el Frente Renovador.
La fotografía tuvo además un antecedente reciente: el 2 de septiembre, en una entrevista con Eduardo Román en UrbanaBA, se le preguntó a Zamora sobre su relación con Kicillof.
“Nunca estuve lejos de Kicillof. Lamentablemente, ellos no estuvieron cerca mío”, respondió entonces el intendente.
En esa conversación Zamora valoró la figura del gobernador en la discusión sobre el futuro del peronismo, describiéndolo como un dirigente dispuesto a debatir la reorganización del espacio y planteó la necesidad de ampliar la convocatoria hacia 2027.
Esas declaraciones se dieron en un contexto de fuertes críticas de Zamora hacia La Cámpora y el Frente Renovador; en UrbanaBA habló de una “troika” que, a su juicio, dificultaba la renovación y sostuvo que las futuras dirigencias deben definirse por voto.
Una foto que impacta directamente en Tigre
La presencia de Zamora en el escenario del 17 de octubre adquiere relevancia por la situación política local. El intendente mantiene desde hace años una disputa con el massismo, en particular con Malena Galmarini, conflicto que tuvo un punto alto en las PASO municipales de 2023.
Las diferencias se evidenciaron de nuevo en 2025, cuando Zamora compitió fuera de Fuerza Patria como candidato a senador provincial por Somos Buenos Aires en la Primera Sección Electoral y criticó a sectores de la conducción peronista, incluido Kicillof.
Por ello, que poco más de un año después Zamora aparezca en el palco de una actividad encabezada por el gobernador se interpreta como un cambio respecto de aquella escena electoral.
Desde el entorno de Zamora calificaron su participación como una reafirmación de su pertenencia al peronismo frente a las críticas del Frente Renovador. Algunas fuentes indicaron que Magario tuvo un rol en la invitación y en la ubicación que ocupó Zamora, aunque Kicillof y Magario no hicieron declaraciones vinculando esa presencia a la interna de Tigre.
El reordenamiento rumbo a 2027
El gesto ocurre mientras los distintos sectores del peronismo bonaerense comienzan a discutir su organización de cara a 2027.
En ese marco, la relación entre Zamora y Kicillof adquiere otra dimensión. Zamora sostuvo en UrbanaBA que el peronismo debía “abrir los brazos” y convocar a otros dirigentes, al mismo tiempo que marcó distancia del Frente Renovador y de La Cámpora.
La discusión también se refleja en Tigre, donde el massismo conserva peso y busca consolidar su estructura local, mientras Zamora mantiene su propia base territorial.
Paralelamente, los movimientos vinculados al espacio de Kicillof comienzan a intersectar con las estructuras partidarias locales, mostrando vínculos que hace meses parecían más lejanos entre sí.
La presencia de Zamora con Kicillof no implica por sí sola un acuerdo electoral ni se conocieron negociaciones formales entre ambos espacios; sin embargo, la imagen del 17 de octubre suma un elemento más al reordenamiento del peronismo bonaerense.
En el caso de Zamora, la escena vuelve a poner en primer plano su frase de UrbanaBA: “Nunca estuve lejos de Kicillof, lamentablemente ellos no estuvieron cerca mío”.

