Miles de periodistas se manifestaron este sábado en diez provincias de Turquía para denunciar lo que consideran censura en los medios y reclamar la liberación de decenas de reporteros encarcelados.
Bajo lemas como “No a la censura”, “El periodismo no es un crimen”, “Hacer preguntas no es delito” y “No somos loros, somos periodistas”, centenares de trabajadores de medios críticos con el Gobierno islamista recorrieron el centro de Ankara, acompañados por sindicatos de izquierda y otras organizaciones profesionales.
Una protesta de gran afluencia también se celebró en Estambul, y se registraron marchas en otras grandes ciudades como Esmirna, Antalya, Adana y Diyarbakir.
Los manifestantes portaban pancartas que exigían la liberación de Murat Agirel, reportero del diario Cumhuriyet, y de Ismail Ari, periodista del diario BirGün; ambos fueron detenidos y enviados a prisión preventiva este mes.
La asociación de juristas MLSA calcula que actualmente hay alrededor de 30 periodistas o responsables de medios encarcelados en Turquía, mientras que el sindicato de periodistas TGS cifra en 19 el número de profesionales en prisión.
Un manifiesto leído en Estambul y reproducido por BirGün recuerda que, en los últimos dos años, el Gobierno turco intervino en cinco cadenas de televisión críticas, entre ellas Tele1 el año pasado y Halk TV hace diez días.
La intervención en Halk TV, un canal que en los últimos años había alcanzado una de las mayores cuotas de audiencia en programas informativos, derivó en el nombramiento de un interventor y en la sustitución de su programación habitual por documentales sobre naturaleza y turismo.
La Fiscalía justifica la medida alegando una denuncia por presuntas irregularidades en una licitación municipal adjudicada a una compañía propiedad del empresario que controla Halk TV.

