La Comunidad Indígena Punta Querandí presentó ante el Municipio de Tigre un pedido de reparación por los daños que, según denuncia, provocaron perjuicios al patrimonio indígena y a los humedales durante la ejecución del emprendimiento Nordelta. La presentación se realizó en el marco de la evaluación ambiental del proyecto y propone medidas relacionadas con la memoria ancestral, la restitución de restos humanos y la recuperación ambiental del territorio.
Uno de los principales pedidos es el reentierro de 42 ancestros indígenas cuyos restos se encuentran actualmente en el Museo de La Plata. La comunidad solicita su restitución y reentierro en el área de Arroyo Sarandí, dentro del territorio que hoy integra Nordelta, y que ese espacio sea reconocido y protegido legalmente como Sitio Sagrado. En enero de 2022, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) había aprobado la restitución de esos restos.
El reclamo incluye además la creación de un Espacio de Memoria Ancestral, que debería ser financiado por Nordelta y administrado por Punta Querandí, con el propósito de preservar la historia del Arroyo Sarandí y de los pueblos originarios que habitaron el territorio.
Impacto de Nordelta sobre los sitios arqueológicos
Según la documentación presentada por la comunidad, el Estudio de Impacto Ambiental Acumulativo elaborado para el emprendimiento señala que los sitios arqueológicos Arroyo Sarandí 1 y 2 estaban íntegros antes del inicio de las obras, en 1998. Se trata de yacimientos y enterratorios indígenas con una antigüedad estimada entre 800 y 1.400 años.
El estudio concluye que, con posterioridad, esos sitios fueron destruidos o sepultados a consecuencia de las obras de construcción de Nordelta, y califica la pérdida o afectación del patrimonio arqueológico y paleontológico como un impacto negativo muy alto.
Punta Querandí también propone la creación de un Fondo de Reparación Histórica Territorial destinado a las comunidades y a la población indígena de Tigre, además de un fondo específico para el fortalecimiento cultural y comunitario.
También reclaman por los humedales de Tigre
La presentación incorpora asimismo una dimensión ambiental. La comunidad señala que el mismo estudio identifica impactos negativos muy altos vinculados con la transformación del relieve, la pérdida o el enterramiento de suelos hidromórficos y la alteración del funcionamiento hidrológico.
Ante ese diagnóstico, Punta Querandí solicitó la implementación de un Plan de Restauración del Humedal, financiado por Nordelta, y la adopción de un protocolo de protección arqueológica con participación indígena para cualquier obra futura o movimiento de suelo.
La comunidad aclaró que el pedido de reparación por los daños ya ocasionados es independiente de la decisión que adopten las autoridades respecto del estudio ambiental y de eventuales obras futuras dentro del emprendimiento.

