28 de septiembre de 2026
Buenos Aires, 18 C

Rusia ataca Academia Nacional de Ciencias y hospital en Kiev con drones a reacción

Dos mujeres reaccionan al bombardeo en el centro de Kiev.

El ataque ruso continúa en Kiev. Al mediodía, drones a reacción impactaron en el edificio de la Academia Nacional de Ciencias, que en ese momento estaba concurrido, y en el hospital Dobrobut, en el centro de la capital. Los servicios de emergencia informan de siete muertos y 80 heridos. Estos bombardeos, junto con ataques durante la noche que afectaron incluso a un mercado de alimentos, provocaron varios incendios en la ciudad y empeoraron notablemente la calidad del aire.

Se trata de objetivos simbólicos. La Academia Nacional de Ciencias, vecina de la Universidad Tarás Shevchenko y fundada en 1918, es un edificio histórico donde trabajan destacados científicos y donde estudian miles de alumnos en disciplinas como botánica, química y física.

Este ataque se suma a cientos de bombardeos recientes contra editoriales, instituciones académicas y otros elementos clave de la identidad cultural ucraniana. En cuanto al hospital, la clínica Dobrobut es uno más de decenas de centros médicos atacados en la capital; ese tipo de ataques ha sido calificado por observadores como crimen de guerra.

El arma empleada es el dron a reacción Shahed 5 (denominado Geranio 5 en ruso), similar en diseño al Shahed iraní pero equipado con un motor a chorro en lugar del motor de hélice, más lento y más fácil de abatir. En una nueva táctica orientada a sembrar el pánico, Rusia envía ahora pequeños grupos de dos o tres drones de forma sostenida durante el día, en lugar de grandes enjambres, prolongando las alarmas y las detonaciones durante más de diez horas.

Misiles balísticos

La ciudad también sufre a diario ataques con misiles balísticos, armas de mayor capacidad destructiva por su tamaño. Ante la escasez de sistemas antiaéreos Patriot, uno de los pocos capaces de interceptarlos, Rusia ataca con relativa impunidad. Analistas consideran que bombardear la retaguardia ucraniana con esta intensidad es una de las apuestas del Kremlin para presionar a Ucrania tras casi cinco años de conflicto, en un frente donde las tropas rusas no logran avances decisivos.

Dos mujeres reaccionan al bombardeo en el centro de Kiev.

Dos mujeres reaccionan al bombardeo en el centro de Kiev. Evgeniy Maloletka/AP

El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, por sus siglas en inglés) considera que la versión revisada de la estrategia de victoria de Putin depende en buena medida de la capacidad rusa para desplegar a gran escala drones baratos del tipo Geranio impulsados por chorro, con tasas de penetración relativamente altas, un desafío que los programas ucranianos de interceptores intentan contrarrestar. El ISW añade que es probable que Rusia busque forzar a Ucrania a capitular antes de la primavera de 2027, en lugar de sostener indefinidamente esta campaña de ataques de largo alcance.

La estrategia también persigue un impacto psicológico sobre la población urbana. El analista ucraniano Viktor Kovalenko señala que Rusia está atacando Kiev ahora porque allí están los medios internacionales, lo que garantiza que el mundo vea a diario imágenes de incendios, víctimas y destrucción. Según Kovalenko, los misiles balísticos y los drones a reacción son herramientas del Kremlin tanto para mantener la guerra como para emplear operaciones informativas que intimiden a Occidente y presionen a los ucranianos a aceptar una paz en términos favorables a Rusia.

Artículo anterior

Presupuesto 2027: Caputo reservó u$s5.000 millones para gasto discrecional

Artículo siguiente

Facundo Moyano admitió consumo de cocaína en la noche del escándalo con Candela Arizaga

Continuar leyendo

Publicidad Izquierda del Artículo
Publicidad Derecha del Artículo

Últimas noticias

Comienza el Mundial en: