El intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, presentó al ministro de Economía, Luis Caputo, una propuesta formal para eximir del IVA a las operaciones relacionadas con la obra pública municipal. A cambio, ofreció suprimir la Tasa de Seguridad e Higiene que pagan comercios, pymes e industrias del distrito.
La iniciativa se lanzó en respuesta a las declaraciones del presidente Javier Milei, quien el 30 de septiembre, durante el coloquio de IDEA en Mar del Plata, instó a los intendentes a reducir la carga impositiva local.
“Hablar es fácil. Acá lo que importan son los hechos. Usted le pide a los municipios que bajemos las tasas. Le tomo la palabra”, escribió Passaglia en sus redes sociales.
El intendente ilustró el impacto económico con un ejemplo técnico: si el municipio compra materiales por 1.000.000 de pesos, el proveedor factura 210.000 pesos por IVA, lo que eleva el costo total a 1.210.000 pesos. Ese recargo del 21% también encarece el pago de energía para alumbrado público, la recolección de residuos y otros servicios esenciales.
“Ministro, bajar los impuestos que cobra otro es fácil. Esta propuesta nos exige hacerlo a los dos. Y aquí no hay trucos, el beneficio es para la gente”, afirmó Passaglia dirigiéndose al titular de Economía.
La iniciativa propone un esfuerzo conjunto entre el gobierno nacional y los municipios para aliviar la presión fiscal sobre los vecinos y el sector productivo.
Pedido similar en Pilar
Un planteo parecido había formulado meses antes el intendente de Pilar, Federico Achával, en el marco de las críticas que desde Nación se dirigían a determinados municipios.
“Para bajar tasas, el Gobierno Nacional nos tiene que bajar el IVA”, dijo Achával en diciembre del año pasado.
El mandatario señaló que, antes de hablar de una baja de tasas, es necesario tratar cuestiones tributarias mayores, como el Impuesto al Valor Agregado, que en 2025 implicó para Pilar más de 50.000 millones de pesos adicionales, el equivalente al 12% del presupuesto total original.
“Los municipios cada vez recibimos más competencias: salud, educación, seguridad, obra pública. Y para atender esa demanda necesitamos poder recaudar para gestionar. Históricamente recibíamos fondos del gobierno nacional, de la provincia y recursos propios; hoy, según nuestra lectura, la gestión nacional no acompaña con fondos para programas sociales, por ejemplo”, planteó Achával.
“Para bajar las tasas, el Gobierno nos tiene que bajar el IVA. Más allá de las tasas municipales, es importante discutir la estructura tributaria de fondo en la Argentina y contribuir a ese debate. Si el gobierno nacional exime a los municipios del IVA, se podrían repensar las tasas”, agregó.


