16 de febrero de 2026
Buenos Aires, 21 C

Rubio se reúne con Orbán en Hungría para impulsar acuerdos energéticos y cooperación bilateral

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó a Budapest para reunirse con el primer ministro Viktor Orbán, en la etapa final de una gira por Europa centrada en asuntos de seguridad, la guerra en Ucrania y el respaldo político de Washington hacia el mandatario húngaro en plena campaña electoral.

La visita ocurre antes de las elecciones legislativas del 12 de abril en Hungría, donde Orbán enfrenta un reto importante por parte de la oposición. Las encuestas sitúan al partido gobernante Fidesz por detrás de la alianza TISZA, encabezada por el líder opositor Péter Magyar.

Rubio aterrizó en la capital húngara la noche del domingo y tenía previsto mantener conversaciones con Orbán la mañana del lunes antes de regresar a Washington. Su visita sigue a su participación en la Conferencia de Seguridad de Múnich y a una escala en Bratislava, donde se reunió con el primer ministro eslovaco Robert Fico.

El presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó su apoyo a Orbán días antes del encuentro, publicando en redes sociales que el primer ministro había logrado resultados “fenomenales” en Hungría y deseándole suerte en las elecciones de abril.

En Budapest, Rubio y el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, tenían previsto firmar un acuerdo de cooperación en materia de energía nuclear. Además, según el portavoz del Gobierno, Zoltán Kovács, la agenda incluía conversaciones sobre Ucrania y otros aspectos de la cooperación bilateral.

Kovács indicó que ambos funcionarios debatirían “los esfuerzos por la paz” en Ucrania y otros asuntos estratégicos. Al término de la reunión se programó una rueda de prensa conjunta para informar sobre los resultados del encuentro.

Desde Bratislava, Rubio defendió la relación transatlántica y el papel de Estados Unidos en la OTAN. En un mensaje a los socios europeos subrayó que Washington busca ser socio, no predominante, y expresó la intención de colaborar estrechamente con los aliados.

En la Conferencia de Seguridad de Múnich, Rubio instó a los países europeos a apoyar la política de la administración Trump sobre inmigración masiva y aludió a la defensa de la civilización occidental. También intentó transmitir tranquilidad respecto a la postura estadounidense sobre la OTAN y asuntos como Groenlandia.

El Gobierno húngaro considera que la guerra en Ucrania será uno de los temas centrales de la conversación. El ministro Szijjártó afirmó, según el portal independiente 444.hu, que políticos europeos están intentando socavar los esfuerzos de Donald Trump para alcanzar la paz en Ucrania.

Orbán, en el poder con mayoría absoluta desde 2010, ha mantenido un discurso duro contra sus adversarios internos y externos. En un acto reciente afirmó que continuará su lucha contra “organizaciones pseudo-civiles, periodistas, jueces y políticos comprados” y criticó lo que llamó la “maquinaria opresiva de Bruselas”.

Los líderes de la Unión Europea han cuestionado al Gobierno húngaro por presuntas restricciones a voces críticas en el sistema judicial, la academia, los medios y la sociedad civil, además de denuncias de ataques a minorías. Su cercanía política con Rusia y los vínculos con el presidente Vladimir Putin han tensado esas relaciones.

Hungría depende fuertemente de la energía rusa: importa alrededor del 85% del gas y el 65% del petróleo que consume, según datos oficiales. Tras una visita de Orbán a la Casa Blanca en 2025, la administración Trump concedió a Hungría una exención a ciertas sanciones sobre importaciones de petróleo y gas rusos vinculadas a la invasión de Ucrania.

En noviembre pasado, el primer ministro anunció además que Hungría había recibido excepciones sin límite temporal a sanciones estadounidenses contra las petroleras rusas Rosneft y Lukoil.

Orbán se ha convertido en una figura apreciada por muchos simpatizantes de Trump por su posición contra la migración durante la crisis de refugiados sirios. Desde entonces ha realizado varias visitas al resort Mar-a-Lago en Florida y mantiene una relación política estrecha con el presidente estadounidense.

El primer ministro figura entre los dirigentes que viajarán a Washington la próxima semana para asistir a la reunión inaugural de la llamada “Junta de la Paz” promovida por Trump, una iniciativa que sus críticos consideran diseñada para competir con el Consejo de Seguridad de la ONU.

La visita de Rubio a Budapest refuerza los lazos bilaterales en un momento electoral y confirma el interés estadounidense en la estabilidad regional, la seguridad energética y las negociaciones sobre Ucrania.

(Con información de EFE y AFP)

Artículo anterior

Claves del juicio por insurrección a Yoon Suk Yeol

Artículo siguiente

Claves del juicio a Yoon Suk Yeol por insurrección

Continuar leyendo

Últimas noticias