El Gobierno de Javier Milei revisa los planes para recibir a la Selección Argentina tras la final del Mundial 2026. El anuncio presidencial sobre declarar feriado nacional estaba condicionado a la voluntad del plantel; ahora enfrenta una complicación concreta: muchos futbolistas no regresarían al país y el ambiente del vestuario no parecería propicio para una celebración multitudinaria. Esta mañana se realizarán nuevas reuniones para definir los pasos a seguir.
Milei había publicado la medida en su cuenta en X pocas horas después de la derrota por 1 a 0 ante España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, señalando que, “en función de lo que decidan los Jugadores y el Cuerpo Técnico respecto al día para celebrar, el mismo será declarado feriado nacional”.
Esa cautela respondía a lo que ocurrió en las horas siguientes: Lionel Messi y Rodrigo De Paul viajaron de Nueva York a Miami para reincorporarse al Inter Miami. También optaron por no regresar a Buenos Aires Enzo Fernández, Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Gerónimo Rulli, Nicolás Paz, Cristian Romero, Nahuel Molina y Giovanni Simeone, quienes se dirigieron directamente a sus clubes o a sus destinos de descanso.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó la situación sin detallar nombres: “Algunos futbolistas del plantel partirán directamente desde los Estados Unidos hacia distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o iniciar su período de descanso”.
Los jugadores que sí regresen tienen previsto aterrizar el lunes a las 18:30 en el aeropuerto internacional de Ezeiza en un vuelo de Aerolíneas Argentinas proveniente de Nueva Jersey; una segunda aeronave trasladaría a las familias del plantel. El plantel incompleto y el estado anímico del vestuario pusieron en duda la viabilidad de un recibimiento multitudinario.
Ante ese panorama, la Casa Rosada puso en pausa el proceso. Fuentes oficiales indicaron que “se está aguardando una comunicación oficial con la Selección para determinar los pasos a seguir”. Las reuniones previstas entre representantes del gobierno nacional, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires buscan redefinir el esquema en función de lo que decida el cuerpo técnico, encabezado por Lionel Scaloni.
En principio, la AFA no desea una recepción oficial ni participar de grandes festejos.
En la entrevista posterior al partido, Milei resaltó el carácter histórico de la campaña y sostuvo que hay que valorar el logro del equipo. También mencionó ante la prensa seis alternativas de festejo planteadas a la AFA, entre ellas la posibilidad de que los jugadores saluden a los hinchas desde el balcón de la Casa Rosada, manteniendo el edificio sin presencia política.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, asumió la coordinación del operativo junto con la Casa Militar, con un criterio definido como “apolítico y no partidario”. Durante el fin de semana, representantes de las fuerzas federales, del Ministerio de Seguridad porteño y del gobierno bonaerense mantuvieron reuniones para preparar la logística; ese trabajo continúa, a la espera de una decisión final.
El Gobierno de la Ciudad desplegó un operativo de seguridad reforzado en las inmediaciones del Obelisco, con 1.000 efectivos —200 más que en la semifinal contra Inglaterra—, vallas, paneles fenólicos y un puesto médico avanzado del SAME en la avenida Diagonal Norte. Esa infraestructura está lista para activarse, aunque su uso dependerá de lo que se resuelva en las próximas horas. En la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Seguridad, a cargo de Javier Alonso, preparó un dispositivo preventivo con presencia en los 135 municipios, con especial foco en el conurbano, La Plata y Mar del Plata.

