23 de julio de 2026
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Mujer investigada por forzar a beber a niña de 11 años

Una niña de 11 años fue internada tras una grave intoxicación alcohólica luego de ser obligada a beber bajo amenazas en la zona céntrica de San Salvador. Además, una nena de 3 años y un bebé de 4 meses fueron trasladados con urgencia al Hospital Andrés Isola por síntomas compatibles con consumo de cocaína.

La hipótesis principal de la investigación es que las intoxicaciones fueron intencionales. Según declaró el padre ante la policía y familiares, la madre, después de una discusión, habría puesto cocaína en la mamadera del bebé. Ambos progenitores están detenidos mientras avanza la pesquisa dirigida por la fiscal María Eugenia Vottero; la causa permanece bajo estricta reserva por tratarse de menores y para determinar responsabilidades.

La repetición de episodios de intoxicación por drogas y alcohol en menores, registrados en distintas provincias, encendió la alerta entre equipos de salud y organismos de protección infantil. Los servicios médicos aplican protocolos que priorizan la estabilización inmediata y la evaluación continua del estado neurológico y los signos vitales.

El tratamiento inicial suele incluir administración de fluidos por vía intravenosa para corregir deshidratación y desequilibrios metabólicos, y soporte con oxígeno cuando es necesario. Los casos más graves requieren ingreso en terapia intensiva pediátrica para vigilancia continua y manejo de complicaciones como convulsiones, vómitos, dificultad respiratoria o hipotermia.

En intoxicaciones por cocaína, además de las medidas generales, se emplean benzodiacepinas para controlar la agitación, las convulsiones y las alteraciones cardiovasculares; ante fiebre se aplican técnicas de enfriamiento físico y, si la ingestión es reciente, puede indicarse carbón activado para limitar la absorción de la sustancia.

Paralelamente al tratamiento médico, los profesionales deben notificar a los servicios sociales y a la Justicia para evaluar el entorno familiar y garantizar la protección de los menores. El objetivo es prevenir nuevos episodios y asegurar la integridad de niños y adolescentes frente al consumo de sustancias, un problema que afecta a diversas regiones y realidades sociales en Argentina.

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