Mykhailo Fedorov, el exministro de Defensa de Ucrania cuya destitución desencadenó una semana de protestas, rechazó este jueves las ofertas del presidente Volodimir Zelensky para reincorporarse al gobierno.
En una rueda de prensa, Zelensky dijo haberle propuesto puestos alternativos, entre ellos la vicepresidencia del Consejo de Ministros para la innovación militar. Fedorov respondió en un comunicado que descartaba todas las opciones y que solo aceptaría volver si era restituido como ministro de Defensa; sostuvo que únicamente ese cargo, en conjunto con la presidencia y el mando de las fuerzas armadas, dispone de la autoridad real para definir el rumbo de la guerra y completar las reformas en curso.
Desde la cartera de Defensa, afirmó, es posible combatir la corrupción en las contrataciones militares, ejecutar operaciones asimétricas contra Rusia y eliminar lo que describió como una cultura de mentiras e impunidad en el sistema. Asumió el puesto en enero de 2026 con un plan que incluía reforzar las defensas aéreas, mantener la estabilidad en el frente y presionar la economía rusa mediante ataques de largo alcance.
“Nuestros resultados colectivos crearon algo sin precedentes: una oportunidad para forzar a Rusia a la paz mediante la fuerza. Y no podemos permitirnos perderla”, afirmó.
Su salida del cargo, el 14 de julio, respondió al deterioro de su relación con el entonces comandante en jefe Oleksandr Syrskyi, un militar formado en la era soviética a quien Fedorov acusó de bloquear sus iniciativas y de oponerse a dar mayor protagonismo a los sistemas no tripulados.
Las protestas posteriores también exigieron la remoción de Syrskyi y fueron celebradas públicamente por funcionarios de Moscú. Para aliviar la presión, Zelensky lo reemplazó esta semana por el general Mykhailo Drapati, de 43 años, hasta entonces más proclive a integrar tecnología en las operaciones militares.
La sustitución no satisfizo a los movilizados: los organizadores anunciaron salidas diarias a partir de este viernes para reclamar el regreso de Fedorov al ministerio, en el marco de una crisis que se ha convertido en la más grave desde el inicio de la invasión. Una encuesta publicada el miércoles lo ubicó por encima del presidente en las preferencias ciudadanas, en un país que acumula más de cuatro años de conflicto y creciente malestar por el reclutamiento forzoso.
(Con información de AP, AFP y EFE)

