La Cámara de Transportistas Urbanos e Interurbanos de Guatemala (CATUG) y la Cámara de Movilidad Estratégica de Transporte (CADEMET) suspendieron temporalmente la caravana de 200 buses prevista para el viernes 24 de julio en la Ciudad de Guatemala y Mixco.
La suspensión se tomó a la espera de una conferencia anunciada por el presidente Bernardo Arévalo, de la cual el sector espera anuncios sobre la crisis derivada del incremento en los precios de los combustibles.
Saúl Umaña, presidente de CATUG, explicó que la decisión es preventiva y busca conocer las medidas que el Ejecutivo pueda anunciar ante la presión de los transportistas.
Umaña señaló que el gremio mantiene la disposición al diálogo, pero reclama acciones concretas que alivien el impacto del alza de combustibles en la operatividad del transporte público.
Objetivos de la movilización suspendida
La movilización, que reuniría a 200 autobuses, tenía previsto dirigirse a tres puntos principales: la Municipalidad de Guatemala, el Palacio Nacional de la Cultura y el Congreso de la República.
El recorrido buscaba visibilizar la demanda de soluciones frente al aumento de los costos operativos ocasionados por el incremento en los precios del combustible.
Los organizadores sustentaron la convocatoria en los derechos de manifestación, reunión y petición establecidos en los artículos 33 y 28 de la Constitución Política de Guatemala.
Persisten protestas de taxistas
Aunque la caravana de autobuses fue suspendida, la situación ha generado rechazo y preocupación en distintos sectores del transporte. Operadores de buses y taxistas reclaman medidas inmediatas para mitigar el impacto económico en sus actividades.
El sector sostiene que los incrementos en los combustibles encarecen los costos de operación y ponen en riesgo la viabilidad del servicio para miles de usuarios diarios.
Expectativas ante el mensaje presidencial
La atención está centrada en el mensaje que el presidente Arévalo ofrecerá en las próximas horas. Los transportistas esperan que el Gobierno presente propuestas para reducir el efecto de los precios del combustible y evitar una paralización del servicio que afecte la movilidad ciudadana.
Mientras tanto, autoridades gubernamentales se mantienen en reuniones para definir mecanismos de apoyo. Entre las opciones que se han planteado figuran el aplazamiento de un subsidio temporal y la eliminación de impuestos a los carburantes.
Sin embargo, las medidas concretas quedarán definidas hasta la conferencia de prensa del presidente Arévalo, quien ha señalado que parte del problema está vinculado a factores externos, como la crisis en el Medio Oriente.

