Una familia denunció que delincuentes ingresaron a su vivienda en el barrio 1° de Mayo de la ciudad de Córdoba durante la madrugada y los sometieron con una sustancia sedante, llevándose objetos de valor y vaciando sus cuentas bancarias.
En la casa dormían Fernando, su esposa y su hija. Según relató el hombre, los asaltantes hicieron ingreso sobre las 2 de la mañana: arrojaron el gas por la ventana del dormitorio y entraron por la puerta principal con llave, aprovechando que los habitantes estaban adormecidos.
Mientras la familia permanecía inconsciente, los delincuentes sustrajeron teléfonos celulares, televisores, ropa, acolchados, juguetes, alimentos y tarjetas; además, según la denuncia, accedieron a cuentas bancarias y realizaron compras con las tarjetas.
Al despertarse alrededor de las 5:30, cuando Fernando debía prepararse para trabajar, encontraron la casa totalmente revuelta. El hombre señaló que presentaban síntomas compatibles con exposición a un gas sedante, como sequedad en la boca, dificultad para tragar y dolor de cabeza.
La policía y una ambulancia actuaron en el lugar; según la familia, el personal médico confirmó el efecto de un gas somnífero aunque no se informó el tipo exacto ni se les brindó seguimiento posterior.
Fernando expresó su preocupación por no saber si durante el robo algún integrante de la familia fue tocado o agredido más allá de las marcas que él mismo mostró en la espalda. Tras el hecho, decidieron reforzar la seguridad del hogar colocando cerraduras adicionales y evaluando instalar rejas y cámaras.
Según el relato, los asaltantes actuaron con calma y permanecieron largo tiempo dentro de la vivienda, revisando habitaciones y eligiendo lo que se llevarían; incluso se llevaron una bicicleta en funcionamiento.
Además del robo de bienes, la familia denunció que se vaciaron cuentas bancarias y se realizaron compras con tarjetas, y que hasta el momento no han recibido respuestas sobre esas operaciones.
El modus operandi y la coordinación del grupo alarmaron a los vecinos: la reconstrucción indica la participación de al menos cuatro personas —una que hacía de campana, otra que conducía y dos que entraron a la casa— y se observó un vehículo de color oscuro vinculado al hecho.
Fernando afirmó que este sería el tercer robo en la misma manzana en apenas veinte días, lo que aumentó la inquietud comunitaria. Criticó la falta de medidas preventivas y dijo que la presencia policial en la zona es escasa.
La familia señaló que muchos de los objetos robados podrían estar siendo ofrecidos en inmediaciones de la Circunvalación. Por ahora los responsables siguen prófugos y no se registraron detenciones; la familia aguarda avances en la investigación y la recuperación de sus pertenencias.

