Marat Ganiev seguirá detenido después de que un juez rechazó su solicitud de quedar en libertad mientras enfrenta un único cargo de intento de obstrucción a la justicia en relación con la muerte de Isla Bell, de 19 años, cuyo cuerpo fue ocultado en un refrigerador y hallado semanas después en un vertedero de Melbourne, informó el Daily Mail.
Ganiev, de 55 años, permanecerá recluido en el Centro Correccional de Western Plains luego de que el juez James Elliott desestimara el pedido de la defensa para anular la acusación vigente.
Inicialmente Ganiev fue imputado por asesinato y luego por homicidio involuntario. Ese tipo de delitos, en sus distintas denominaciones, puede conllevar penas de hasta 25 años en el estado de Victoria.
La disputa por el cambio de cargos
La abogada defensora Sally Flynn KC argumentó en audiencias anteriores que el caso debía archivarse porque la modificación de la acusación resultaba “muy injusta”. Señaló además que, desde su perspectiva, la causa por homicidio involuntario carecía de fundamento jurídico sólido.
Flynn solicitó la suspensión definitiva del proceso, afirmando que la fiscalía simplemente había sustituido una acusación por otra “igualmente grave” sin que la prueba ni la ley hubieran variado sustancialmente.
La defensa también alegó abuso de procedimiento y sostuvo que las pruebas invocadas para sostener el nuevo cargo no eran realmente novedosas; según su planteo, la fiscalía conocía esa posibilidad con anterioridad y optó por no utilizarla antes.
En respuesta, el fiscal Jeremy McWilliams sostuvo que la suspensión permanente de un proceso corresponde a casos extremos y defendió que revisar y perfeccionar la acusación antes del juicio es una práctica habitual y razonable.
McWilliams afirmó ante el tribunal que “no hay nada injusto en el proceso que se está llevando a cabo en este caso”. El juez Elliott coincidió en que no existe un impedimento general para retirar un cargo y presentar otro basado en hechos distintos.
Los antecedentes de la causa
La acusación inicial situaba la muerte de Bell en la madrugada del 7 de octubre de 2024, y planteaba que Ganiev ocultó el cuerpo en un refrigerador. Los restos fueron hallados seis semanas después en un vertedero del sureste de Melbourne.
Cuando el caso llegó al Tribunal Supremo de Victoria, la imputación de asesinato fue reducida a homicidio involuntario. Ese cargo fue retirado pocos días antes de una comparecencia prevista en mayo y la fiscalía presentó, en su lugar, la acusación por intento de obstrucción de la justicia.
El coacusado original, Eyal Yaffe, de 59 años, había sido acusado de ayudar a un delincuente e intentar obstruir la justicia en relación con la muerte de Bell; los cargos contra él se retiraron el mismo día en que se suprimió la acusación de homicidio involuntario contra Ganiev.
Fuera del tribunal, familiares y allegados de Bell reclamaron justicia con pancartas. En mayo, su madre, Justine Spokes, puso en cuestión el desarrollo del proceso y pidió que “decida el jurado”.
Las dificultades para probar la causa de muerte
En audiencias previas se expuso que el avanzado estado de descomposición del cuerpo impidió determinar con certeza la causa de la muerte. Una portavoz de la Fiscalía Pública de Victoria confirmó que la acusación de homicidio involuntario fue retirada por “falta de pruebas”.
El patólogo forense Hans De Boer declaró que la descomposición avanzada y los daños ocasionados por el camión de basura afectaron de manera decisiva los exámenes, y dijo no haber encontrado indicios de que Bell hubiera muerto por estrangulamiento.
También se informó que Bell había tenido problemas de adicción antes de fallecer; en su organismo se hallaron rastros de metanfetamina, cocaína, cannabis y metadona.
Los investigadores indicaron que Yaffe intervino tras una llamada de Ganiev al día siguiente de la muerte de Bell: según su versión, llevó un refrigerador negro nuevo al apartamento de Ganiev en St Kilda East y regresó el 17 de octubre para retirar el anterior, que estaba envuelto en plástico.
Ese refrigerador apareció más tarde con los restos de la joven en su interior. El estado del cuerpo impidió descartar que algunas lesiones se produjeran después del deceso.

